ARTICULADOR CROMO B 8 DE RAY FOSTER
Articulador de bisagra cromado Nº 8 de Ray Foster.
Un articulador para el día a día del laboratorio
En cualquier laboratorio dental conviven articuladores de distintos tipos. Los semiajustables y ajustables se utilizan cuando hay que reproducir los movimientos mandibulares con precisión, en rehabilitaciones extensas o en prótesis completas. Los articuladores de bisagra, como el Nº 8 de Ray Foster, cubren la mayoría de los trabajos cotidianos en los que basta con mantener la relación de cierre entre los modelos: coronas, puentes cortos, incrustaciones, reparaciones o aparatos sencillos.
Su sencillez, su bajo coste y su durabilidad los convierten en una herramienta de uso masivo en el laboratorio.
Muchos trabajos montados a la vez
Una de las ventajas prácticas de los articuladores de bisagra es que permiten tener muchos trabajos montados simultáneamente. Cada caso se monta en su articulador y permanece así hasta su entrega, sin necesidad de desmontarlo para usar el articulador en otro trabajo. En un laboratorio con decenas de casos en curso, disponer de un número suficiente de articuladores agiliza el trabajo y evita errores de remontaje.
Construcción cromada
El acabado cromado protege el articulador de la corrosión que provoca el contacto continuo con la escayola húmeda y facilita la limpieza de los restos de montaje. Un articulador bien conservado puede utilizarse durante años, montaje tras montaje, sin perder la precisión de su bisagra.
Montaje de los modelos
Los modelos se fijan a las ramas del articulador con escayola de montaje. Normalmente se fija primero el modelo superior, se colocan los modelos en oclusión con el registro de mordida y se fija el inferior. Es importante utilizar una escayola de baja expansión y la cantidad justa, para no modificar la relación entre los modelos y para facilitar después el desmontaje.
El tope vertical
El tope o tornillo de altura mantiene la separación entre las ramas cuando el articulador está cerrado. Este tope fija la dimensión vertical de los modelos montados y evita que se golpeen. Antes de montar, compruebe que está ajustado y firme; si se afloja durante el trabajo, la relación de los modelos cambiaría.
Cuándo elegir un articulador de bisagra
Este articulador es adecuado cuando la restauración no altera de forma importante la oclusión del paciente y cuando los contactos en los movimientos laterales pueden ajustarse en la clínica. En coronas unitarias de sectores posteriores con buena guía canina, por ejemplo, el resultado suele ser muy satisfactorio. Para casos complejos, conviene utilizar un articulador semiajustable.
Trabajos de ortodoncia y aparatología
En la confección de algunos aparatos removibles y placas, el articulador de bisagra permite mantener la relación entre arcadas mientras se trabajan los elementos del aparato. Su sencillez lo hace muy práctico para este tipo de trabajos de laboratorio.
Reparaciones
Cuando una prótesis llega al laboratorio para reparar un diente o añadir un elemento, montar los modelos en un articulador de bisagra permite comprobar que la reparación respeta la oclusión. Es un paso rápido que evita entregar reparaciones con contactos altos.
Limpieza después de cada uso
Al terminar el trabajo, retire la escayola de montaje, lave el articulador con agua y un cepillo y séquelo antes de guardarlo. No deje restos de escayola en la zona de la bisagra, ya que endurecen y dificultan el movimiento.
Revisión periódica
Compruebe de vez en cuando que la bisagra no presenta holgura y que el tope vertical se mantiene firme. Un articulador con holgura en la bisagra no mantiene la relación de cierre con exactitud y debe sustituirse.
Almacenamiento ordenado
Guarde los articuladores en soportes o estanterías que eviten golpes y deformaciones. Un sistema de almacenamiento ordenado permite localizarlos con rapidez y conservarlos en buen estado.
Identificación de los casos
Cuando se trabaja con muchos articuladores a la vez, conviene identificar cada uno con una etiqueta o un número asociado al caso. Así se evitan confusiones y se localiza cada trabajo con facilidad en el flujo del laboratorio.
Economía y durabilidad
El bajo coste de cada articulador permite equipar el laboratorio con un número suficiente de unidades, y su construcción robusta garantiza un uso prolongado. Es una de las inversiones más rentables en material de laboratorio.
Combinación con otros articuladores
Un laboratorio bien equipado combina articuladores de bisagra para el trabajo diario con algunos semiajustables para los casos que lo requieren. Elegir el articulador adecuado para cada trabajo ahorra tiempo sin comprometer la calidad.
Desmontaje sin dañar los modelos
Al terminar el trabajo, los modelos se separan del articulador rompiendo con cuidado la escayola de montaje. Si se ha utilizado una cantidad moderada de escayola y se han aislado las ramas, el desmontaje es sencillo y los modelos quedan intactos para su devolución a la clínica o para su archivo. Unas pocas gotas de aislante sobre las ramas antes de montar facilitan mucho este paso.
Articuladores para la formación
Por su sencillez, el articulador de bisagra es también una herramienta muy utilizada en escuelas y en la formación de técnicos nuevos. Permite aprender los fundamentos del montaje de modelos y del trabajo en relación de cierre antes de pasar a articuladores semiajustables más complejos.
Pedidos y asesoramiento
Referencia RF51, articulador de bisagra cromado Nº 8 de Ray Foster. En Dental Lab Select disponemos de material y maquinaria para escayola y modelos. Para cualquier consulta llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.