RUEDA DE FIELTRO MEDIA - (100 UDS.)
Ruedas de fieltro excelentes para chromework. Disponibles en disco duro, medio y blando; tamaños de 25,40 x 28,575 mm, 25,40 x 30,1625 mm y 25,40 x 31,75 mm; en paquetes de 100 y 1.000 unidades. Esta referencia corresponde a la rueda de dureza media en paquete de 100 unidades.
El fieltro en el acabado del metal
El acabado de un esquelético de cromo-cobalto es un proceso por etapas. Primero se eliminan los bebederos y se repasa la pieza con discos y fresas; después se alisa la superficie con gomas abrasivas; y, por último, se le da el brillo final con ruedas o conos de fieltro cargados con pasta de pulir. En esta última fase el fieltro actúa como soporte de la pasta: no corta el metal, sino que distribuye de forma uniforme el abrasivo fino y lo frota contra la superficie hasta conseguir el acabado de espejo que se espera de un buen esquelético.
El término chromework, habitual en los catálogos anglosajones, se refiere precisamente al trabajo de acabado de estructuras de cromo-cobalto, para el que estas ruedas están especialmente indicadas.
Por qué elegir la dureza media
Las ruedas de fieltro se fabrican en distintas durezas porque cada una cumple una función diferente. Una rueda dura mantiene su forma bajo presión y trabaja con más agresividad, lo que resulta útil en superficies amplias y planas. Una rueda blanda se adapta mejor a las curvas y llega a zonas cóncavas, pero pule con menos rapidez. La dureza media es el término intermedio: conserva bien la forma, se adapta razonablemente a los contornos del armazón y ofrece un buen rendimiento en la mayoría de las superficies de un esquelético, por lo que suele ser la más utilizada en el trabajo diario.
Muchos laboratorios combinan las tres durezas en el mismo pulido, empezando con una rueda dura en las zonas planas de la placa palatina, siguiendo con la media en el conjunto del armazón y terminando con la blanda en las zonas de difícil acceso.
Cómo trabajar con la rueda de fieltro
La rueda se monta en el mandril de la pulidora o del micromotor y se carga con la pasta de pulir apropiada para cromo-cobalto, aplicándola mientras gira a baja velocidad para que el fieltro la absorba. Después se trabaja a la velocidad recomendada por el fabricante de la pasta, con presión ligera y movimientos continuos, sin detenerse en un mismo punto. Una presión excesiva calienta la pieza y desgasta la rueda rápidamente sin mejorar el brillo.
Conviene reservar una rueda para cada tipo de pasta. Mezclar en el mismo fieltro pastas de distinto grano hace que las partículas más gruesas rayen la superficie que se pretende abrillantar.
Seguridad durante el pulido
El pulido con fieltro desprende partículas de metal, fibras y restos de pasta. Trabaje siempre con aspiración en la pulidora, gafas de protección y, si es necesario, mascarilla. Sujete la pieza con firmeza y oriéntela de forma que el giro de la rueda no pueda arrastrarla: un esquelético atrapado por una rueda en movimiento puede salir despedido y deformarse o causar lesiones. Retire anillos y prendas sueltas antes de trabajar.
Duración y sustitución
Con el uso, el fieltro se endurece por la acumulación de pasta y se deforma en el borde. Una rueda muy cargada o con el perfil irregular deja de pulir de forma homogénea y puede marcar la superficie. Es recomendable sustituirla en cuanto pierde la forma, y tener siempre un paquete de reserva para no comprometer el acabado de los trabajos. El formato de 100 unidades resulta práctico para el consumo habitual de un laboratorio de removible; para volúmenes altos existe también el paquete de 1.000 unidades.
Un acabado que el paciente aprecia
Un esquelético bien pulido no es sólo una cuestión estética. Una superficie lisa y brillante acumula menos placa, resulta más agradable al contacto con la lengua y se limpia con más facilidad, lo que contribuye a la higiene y al confort de la prótesis durante años. El pulido final con fieltro es el paso que marca la diferencia en la percepción de calidad del trabajo.
Elección de la pasta de pulir
La rueda de fieltro es sólo la mitad del sistema de pulido; la otra mitad es la pasta. Para el cromo-cobalto se emplean pastas específicas, normalmente en dos fases: una pasta de prepulido, con un abrasivo algo más grueso que elimina las últimas marcas de las gomas, y una pasta de alto brillo con un abrasivo muy fino que deja la superficie reflectante. Lo ideal es utilizar una rueda distinta para cada pasta y marcarlas para no confundirlas. Así se evita que restos del abrasivo de prepulido acaben en la fase de brillo y dejen rayas finas difíciles de eliminar.
La cantidad de pasta también influye: una carga excesiva embota el fieltro y ensucia la pieza, mientras que una carga escasa obliga a presionar más y calienta el metal. Es preferible recargar la rueda con frecuencia y en poca cantidad.
Preparación de la superficie antes del fieltro
El fieltro da brillo, pero no corrige defectos. Si al llegar a esta fase quedan marcas de fresa, poros o rayas de los discos de corte, el pulido con fieltro las hará más visibles en lugar de ocultarlas. Antes de pasar a la rueda conviene revisar la pieza con buena luz, volver a las gomas abrasivas en las zonas que lo necesiten y limpiar el esquelético de restos de abrasivo con vapor o en un baño de ultrasonidos. Una superficie bien preparada se pule en menos tiempo y con menos consumo de ruedas y pasta.
Pedidos y asesoramiento
Referencia KT1340160, rueda de fieltro media de Keystone, paquete de 100 unidades. En Dental Lab Select disponemos de material de corte, pulido y acabado para removible. Para cualquier consulta llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.