PREFORMADAS NOBILIUM CR1
Retenedores con apoyo (livianos). Patrones plásticos Nobilforms: nuestro patrón verde tradicional con memoria excelente. Referencia NB4003.
Una segunda referencia del patrón CR1
En el catálogo de Nobilium el patrón de retenedor con apoyo liviano CR1 aparece con más de una referencia de pedido. La NB4003 es la que se presenta en esta ficha; comparte con la NB4002 la descripción del fabricante, retenedores con apoyo de tipo liviano en el plástico verde característico de los Nobilforms. Si su laboratorio trabaja habitualmente con una de las dos referencias, le recomendamos indicar siempre el código exacto en sus pedidos para recibir el mismo formato de suministro que utiliza en su protocolo.
Qué aporta un patrón de retenedor
El retenedor es la parte del esquelético que mantiene la prótesis en su sitio. Su brazo retentivo rodea parcialmente el diente pilar y su extremo se apoya en la zona situada por debajo del ecuador protésico, de forma que, al intentar retirar la prótesis, el brazo debe flexionarse para pasar por el contorno máximo del diente. Esa flexión es la que proporciona la retención. Para que funcione bien, el brazo debe tener una conicidad progresiva: más grueso en la unión con el resto del armazón y más fino en el extremo.
Modelar a mano esa conicidad con cera exige tiempo y una gran habilidad, y aun así es difícil que dos retenedores salgan iguales. El patrón preformado resuelve el problema con una forma ya estudiada que se reproduce de manera idéntica en cada uso.
El apoyo oclusal integrado
En el patrón con apoyo, el brazo retentivo y el apoyo oclusal forman parte de la misma pieza. El apoyo se aloja en un lecho preparado en la cara oclusal del diente pilar y transmite al diente las fuerzas verticales de la masticación, evitando que la prótesis se hunda hacia la mucosa. Integrar el apoyo en el patrón facilita su colocación y asegura una unión robusta entre el apoyo y el brazo.
Cuándo elegir la versión liviana
Los retenedores livianos tienen una sección menor y, por tanto, una mayor flexibilidad. Se eligen cuando el diente pilar presenta una retención moderada, cuando conviene limitar las fuerzas que el retenedor transmite al diente o cuando la estética pide un brazo más discreto. En pilares con soporte periodontal reducido, un retenedor flexible reparte mejor las tensiones durante la inserción y la retirada de la prótesis.
Colocación del patrón
Sobre el modelo refractario, con el diseño ya trazado, el patrón se sitúa de modo que el apoyo asiente en su lecho y el brazo siga el contorno del diente, con el extremo en la zona retentiva planificada. La adaptación se hace con los dedos o con un instrumento romo, sin estirar el plástico, para no adelgazar el brazo. Después se une al conector menor y al resto del encerado con cera de modelar.
La memoria del plástico verde
Una de las cualidades que distinguen a los Nobilforms es la memoria de su plástico verde: una vez adaptado, el patrón conserva la forma que se le ha dado y no tiende a separarse del modelo. Así, el brazo colado reproduce con exactitud la posición prevista sobre el diente pilar y el ajuste de la prótesis no depende de correcciones posteriores.
Revestido y colado
El patrón se elimina durante el precalentamiento del cilindro junto con la cera del encerado. Es importante seguir la curva de precalentamiento del revestimiento y respetar las fases de eliminación, para que la cavidad quede limpia y el metal reproduzca la forma completa del retenedor, incluido el extremo fino del brazo.
Acabado del retenedor
Tras el colado, el retenedor se repasa y se pule con cuidado, sin reducir su sección. Un brazo liviano adelgazado en exceso pierde retención y puede fracturarse con el uso. Lo correcto es limitarse a eliminar las rebabas y a dar brillo, respetando la forma que proporciona el patrón.
Comprobación sobre el modelo maestro
Antes de enviar el esquelético a la clínica, se prueba sobre el modelo maestro para verificar que asienta por completo, que los apoyos llegan a sus lechos y que los retenedores entran en las zonas retentivas con la resistencia adecuada. Un retenedor que no ajusta o que bloquea la inserción debe revisarse antes de entregar la pieza.
Elección de la zona retentiva
La cantidad de retención que proporciona un brazo depende de tres factores: la flexibilidad del brazo, que viene dada por su sección y su longitud; la profundidad de la zona retentiva en la que se sitúa su extremo; y el material en el que se cuela. Con un patrón liviano y una aleación rígida como el cromo-cobalto, lo habitual es situar el extremo en una zona retentiva poco profunda, para que el brazo pueda flexionarse sin sobrepasar su límite elástico. Si se coloca en una zona demasiado profunda, el brazo podría deformarse de forma permanente en las primeras inserciones.
La medición de la profundidad de retención se hace en el paralelómetro con los calibradores correspondientes, y el resultado se marca sobre el modelo para guiar la colocación del patrón.
Durabilidad del retenedor
Un retenedor liviano bien diseñado conserva su retención durante años. Las principales causas de pérdida de retención son la deformación por ajustes repetidos en la clínica, el desgaste del brazo por un pulido excesivo y la fatiga del metal en brazos que trabajan al límite de su flexibilidad. Respetar la sección del patrón y situar el brazo en la zona retentiva adecuada son las mejores medidas para prolongar la vida útil de la prótesis.
Comunicación con la clínica
Cuando el esquelético se diseña con retenedores livianos, conviene indicarlo en la hoja de trabajo que acompaña a la prótesis. Así el clínico sabe que no debe activar los brazos con alicates de forma agresiva y puede explicar al paciente que la retención es suficiente aunque la prótesis entre y salga con suavidad.
Pedidos y asesoramiento
Referencia NB4003, preformadas Nobilium CR1. En Dental Lab Select disponemos de la gama de patrones Nobilforms para retenedores, barras y conectores. Para cualquier consulta llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.