ATLANTIS MONO CHORREADORA DE AGUA PARA E-MAX
Chorreadora de agua ideada para eliminar el revestimiento de cerámica inyectada de disilicato de litio (e.max) y aleaciones nobles y no nobles. Sistema saludable, no genera polvo, rápido y económico.
Desrevestir con agua en lugar de con abrasivo
El desrevestido es una de las fases más delicadas del trabajo con cerámica inyectada. Después de la inyección, la pieza queda envuelta en revestimiento y hay que liberarla sin dañar sus bordes, que en coronas, carillas e incrustaciones pueden ser extremadamente finos. El método tradicional emplea chorreado con microesferas de vidrio u otros abrasivos, con el consiguiente polvo en el puesto de trabajo y el riesgo de desgastar o redondear los márgenes si se insiste demasiado.
La Atlantis Mono plantea otra forma de hacerlo: un chorro de agua a presión que disgrega el revestimiento y lo arrastra, sin proyectar partículas abrasivas contra la cerámica. El resultado es un desrevestido limpio y controlado, en el que el técnico puede trabajar con más tranquilidad en las zonas críticas.
Pensada para el disilicato de litio
La cerámica inyectada de disilicato de litio se ha convertido en un material de referencia para restauraciones monolíticas y estratificadas por su combinación de resistencia y estética. Sus piezas, sin embargo, se inyectan con márgenes muy afinados, y cualquier pérdida de material en el desrevestido se traduce en un peor ajuste. Un sistema que retira el revestimiento sin abrasión ayuda a conservar la geometría que se obtuvo en la inyección.
Tras el desrevestido con agua, la pieza puede seguir el protocolo habitual que indique el fabricante de la cerámica para eliminar la capa de reacción superficial y continuar con el acabado.
También para aleaciones coladas
Además de la cerámica inyectada, el equipo está indicado para desrevestir piezas coladas en aleaciones nobles y no nobles. En coronas, puentes y estructuras coladas, el chorro de agua elimina el grueso del revestimiento con rapidez, reduce la manipulación de la pieza con instrumentos y deja la superficie preparada para las fases siguientes de repasado y acabado.
Un puesto de trabajo sin polvo
El revestimiento contiene sílice, y su polvo es uno de los riesgos laborales más conocidos del laboratorio dental. Al trabajar con agua, el revestimiento se elimina en forma de lodo y no queda suspendido en el aire, lo que mejora las condiciones del puesto y reduce la limpieza necesaria. Por eso el fabricante lo presenta como un sistema saludable: menos polvo para el técnico y para el resto del laboratorio.
Rapidez y economía en el día a día
El desrevestido con agua es rápido y no consume abrasivos, lo que reduce el gasto recurrente asociado al chorreado convencional. En laboratorios con un volumen continuo de piezas inyectadas, ese ahorro de material y de tiempo se nota a lo largo del año, igual que la reducción del desgaste de las chorreadoras de abrasivo, que pasan a utilizarse sólo para las tareas en las que son necesarias.
Integración en el flujo de trabajo
Lo habitual es separar primero el cilindro y retirar el revestimiento más grueso, y después introducir las piezas en la cámara de la chorreadora para eliminar con el chorro de agua el revestimiento que queda alrededor de la restauración. El técnico controla en todo momento la posición de la pieza y la dirección del chorro, insistiendo en las zonas de difícil acceso y evitando dirigirlo de forma prolongada contra los bordes más finos.
Instalación y mantenimiento
Como cualquier equipo que trabaja con agua y residuos de revestimiento, la chorreadora requiere una instalación adecuada y una limpieza periódica del depósito y de los filtros, para que los lodos no se acumulen y el equipo mantenga su rendimiento. Siga en todo momento las instrucciones del fabricante sobre conexión, uso y mantenimiento, y consulte los vídeos de demostración del sistema para ver el procedimiento de trabajo completo.
Cuidado de los márgenes durante el desrevestido
Aunque el agua no es abrasiva, la presión del chorro es considerable, y los bordes de una carilla o de una incrustación son muy finos. Lo recomendable es mantener la pieza a una distancia razonable de la boquilla, mover el chorro de forma continua y dirigirlo preferentemente hacia las zonas de mayor espesor, dejando que el revestimiento de los márgenes se desprenda por arrastre. Así se combina la rapidez del sistema con la seguridad de no comprometer la adaptación de la restauración.
Comparación con el chorreado tradicional
El chorreado con microesferas de vidrio sigue siendo útil en muchas fases del trabajo, pero en el desrevestido de cerámica inyectada cada pasada supone una pequeña pérdida de material. Con el desrevestido por agua se reserva el abrasivo para las fases en las que realmente aporta valor, como la limpieza final o el tratamiento de superficies, y se reduce la exposición de las piezas finas a un proceso que puede desgastarlas. Para muchos laboratorios, la combinación de ambos sistemas es la más eficaz.
Pedidos y asesoramiento
Referencia EF200550, chorreadora de agua Atlantis Mono para e-max y aleaciones. En Dental Lab Select atendemos a laboratorios dentales, clínicas y organismos públicos y le asesoramos sobre equipamiento para cerámica inyectada y colado. Para cualquier consulta llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.