FORCEPS Nº 21. 130-21
La biomecánica de la extracción dental
Extraer un diente no consiste en tirar de él: se trata de dilatar el alvéolo y romper las fibras que lo sujetan con movimientos controlados. Este fórceps número 21 de Indensa, referencia 130-21, es uno de los instrumentos con los que se realizan esos movimientos. En este texto repasamos, de forma general, los principios biomecánicos de la extracción con fórceps, siempre según el criterio del profesional.
El objetivo
El objetivo de los movimientos de extracción es ensanchar el alvéolo y desprender el ligamento periodontal, de modo que el diente pueda salir sin fracturarse y con el menor daño posible al hueso.
El ligamento periodontal
El diente está unido al hueso por el ligamento periodontal, un conjunto de fibras que se rompen progresivamente con los movimientos de luxación.
La elasticidad del hueso
El hueso alveolar tiene cierta elasticidad, mayor en los pacientes jóvenes. Los movimientos de luxación aprovechan esa elasticidad para dilatar el alvéolo poco a poco.
La colocación apical de los bocados
Los bocados del fórceps se colocan lo más hacia apical posible, por debajo del margen de la encía. Cuanto más cerca del centro de rotación de la raíz se aplica la fuerza, menor es el riesgo de fracturar la corona.
La presión apical
Antes de los movimientos laterales, se aplica una presión firme hacia el ápice. Ayuda a dilatar el alvéolo y a desplazar el centro de rotación del diente.
La luxación vestibular y lingual
Con movimientos lentos y firmes hacia vestibular y hacia lingual o palatino, se dilata el alvéolo. La amplitud aumenta progresivamente a medida que el diente cede.
La tabla más fina
En el maxilar superior, la tabla ósea vestibular suele ser más fina, por lo que los movimientos se orientan sobre todo hacia vestibular. En la mandíbula la situación varía según la zona.
La rotación
Los movimientos de rotación son útiles en dientes con una sola raíz de forma cónica. En dientes con raíces curvas o varias raíces, la rotación puede fracturarlas.
La tracción final
Cuando el alvéolo se ha dilatado lo suficiente, el diente se extrae con una tracción suave en la dirección de menor resistencia, normalmente hacia vestibular y oclusal.
La fuerza controlada
La extracción requiere fuerza, pero siempre controlada. Los movimientos bruscos aumentan el riesgo de fractura del diente o del hueso.
La paciencia
Mantener la presión unos segundos en cada posición permite que el hueso ceda. La prisa es una causa frecuente de fracturas radiculares.
La mano de apoyo
La mano que no sujeta el fórceps protege los tejidos, estabiliza la mandíbula en las extracciones inferiores y percibe con los dedos la dilatación del alvéolo.
Las raíces divergentes o curvas
Cuando las raíces son muy divergentes o curvas, la extracción en bloque puede ser difícil. El profesional valora separar las raíces y extraerlas por separado.
Los dientes muy restaurados
Los dientes con grandes restauraciones o con poca corona pueden fracturarse al aplicar el fórceps. En estos casos, los bocados se colocan sobre la raíz y se trabaja con especial cuidado.
Los dientes endodonciados
Los dientes tratados con endodoncia suelen ser más frágiles. Conviene tenerlo en cuenta al planificar la extracción.
El papel de los botadores
Los botadores permiten iniciar la luxación antes de colocar el fórceps y extraer raíces que el fórceps no puede sujetar. Fórceps y botadores se complementan.
La posición del sillón
La altura y la inclinación del sillón se ajustan según el maxilar en el que se trabaja, para que el profesional mantenga el brazo en una posición cómoda y pueda aplicar la fuerza con control.
La posición del profesional
Según el diente y el lado de la boca, el profesional se sitúa delante o detrás del paciente. Una buena posición permite ver la zona y aplicar la fuerza en la dirección adecuada.
Las radiografías previas
La radiografía muestra la forma y el número de raíces, su curvatura y la relación con estructuras vecinas. Es la base para prever la dificultad y planificar los movimientos.
Cuándo cambiar de técnica
Si el diente no cede con movimientos razonables, insistir con más fuerza no es la solución. El profesional valora otras técnicas, como la extracción quirúrgica.
El fórceps adecuado
Un fórceps que se adapta bien a la raíz transmite la fuerza de forma uniforme y reduce el riesgo de fractura. La elección del modelo es parte de la técnica.
Los dientes anquilosados
En algunos dientes la raíz se ha fusionado con el hueso y el ligamento ha desaparecido en parte. Estos dientes no ceden con los movimientos habituales, y el profesional valora una técnica quirúrgica.
Los dientes temporales
En los dientes temporales, las raíces son finas y a veces están parcialmente reabsorbidas, y bajo ellas se forma el diente permanente. La extracción se hace con fórceps adecuados y movimientos especialmente suaves.
La revisión del alvéolo y del diente
Tras la extracción se revisan el alvéolo y el diente extraído, para comprobar que las raíces están completas y que no quedan fragmentos.
Indensa
Indensa ofrece instrumental quirúrgico y material para la clínica dental, disponible en nuestra tienda.
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