MUFLA DE INYECCION
Mufla de inyección
Empezar con la técnica de inyección en el laboratorio
Cada vez más laboratorios incorporan la técnica de inyección de termoplásticos para ofrecer ganchos estéticos y prótesis sin metal. Empezar requiere un pequeño equipo, algo de espacio y, sobre todo, formación y práctica. La Mufla de inyección de Myerson es uno de los elementos de su sistema de inyección. En este texto repasamos, de forma general, qué hay que tener en cuenta al incorporar la inyección al laboratorio.
Por qué incorporar la inyección
La demanda de prótesis sin metal y de ganchos del color del diente ha crecido. La inyección permite al laboratorio atender esa demanda sin depender de otros.
Conocer la demanda
Antes de empezar, conviene hablar con las clínicas con las que se trabaja: qué trabajos piden y con qué frecuencia.
Elegir el sistema
Hay varios sistemas de inyección en el mercado. Cada uno tiene sus materiales, sus equipos y sus procedimientos.
Los materiales del sistema
Un sistema puede ofrecer uno o varios materiales: rígidos, flexibles, para ganchos o para bases. La elección depende de los trabajos previstos.
El equipo básico
El equipo de inyección incluye, según el sistema, el inyector, las muflas o aros, las masillas o yesos para el molde y los accesorios.
La elección del proveedor
Un proveedor que conoce el sistema puede asesorar sobre el material, los recambios y los consumibles necesarios.
El espacio necesario
La inyección no necesita mucho espacio, pero sí un puesto ordenado, cerca de una toma de corriente y de una zona de trabajo con agua.
El puesto de trabajo
Tener el inyector, las muflas y los materiales en un mismo puesto ahorra desplazamientos y reduce los errores.
La ventilación
Un puesto bien ventilado es recomendable cuando se trabaja con materiales calientes. Se siguen las indicaciones de las fichas de seguridad.
La formación inicial
La formación es la mejor inversión. Muchos distribuidores y fabricantes ofrecen cursos o asesoramiento para empezar.
Los primeros trabajos
Los primeros trabajos sirven para aprender. Conviene empezar por piezas sencillas, como un gancho unitario, antes de pasar a armazones completos.
Las piezas de prueba
Hacer piezas de prueba, sin un paciente esperando, permite ajustar los tiempos y los procedimientos al propio laboratorio.
El registro de los parámetros
Anotar los tiempos, las temperaturas y los resultados de cada prueba ayuda a encontrar el procedimiento que mejor funciona.
Los errores de los primeros días
Las piezas incompletas o con rebabas son frecuentes al empezar. Analizar cada error ayuda a corregir el procedimiento.
Los colores
Al principio no es necesario tener todos los colores. Se empieza con los más pedidos y se amplía la gama según la demanda.
El stock inicial
Un stock pequeño de material, masilla y consumibles es suficiente para empezar. Se ajusta después según el consumo real.
El cálculo de costes
Conocer el coste del material y del tiempo de cada trabajo permite fijar precios adecuados para las clínicas.
La comunicación con las clínicas
Informar a las clínicas de que el laboratorio ofrece trabajos inyectados, con sus indicaciones y sus limitaciones, ayuda a que los prescriban bien.
Las órdenes de trabajo
Las órdenes de trabajo deben recoger el material, el color y el diseño. Una plantilla específica para trabajos inyectados evita olvidos.
El diseño de las piezas
Los trabajos inyectados tienen sus propias reglas de diseño. El técnico que diseña debe conocerlas.
El control de calidad
Cada pieza se revisa antes de enviarla: ajuste, ausencia de poros, acabado y retención de los ganchos.
Los plazos
Al principio los trabajos llevan más tiempo. Conviene acordar plazos realistas con las clínicas hasta dominar la técnica.
La documentación
Como cualquier producto a medida, los trabajos inyectados se documentan con sus materiales, lotes y procesos.
El mantenimiento del equipo
Desde el primer día, el equipo se limpia y se revisa según las indicaciones del fabricante.
La seguridad
Los materiales calientes y los equipos de inyección exigen precauciones para evitar quemaduras. Todo el personal debe conocerlas.
El asesoramiento continuo
Ante cualquier duda o problema, el distribuidor del sistema puede ayudar a resolverlo.
La experiencia de otros laboratorios
Hablar con laboratorios que ya trabajan con la técnica permite aprender de su experiencia.
La ampliación de la oferta
Una vez dominados los trabajos básicos, el laboratorio puede ampliar su oferta a trabajos más complejos.
La formación continua
Los materiales y los equipos evolucionan. Mantenerse al día permite aprovechar las novedades.
Un servicio más para las clínicas
Ofrecer trabajos inyectados amplía los servicios del laboratorio y responde a lo que piden muchos pacientes.
Las fotografías de los trabajos
Fotografiar los primeros trabajos terminados sirve para valorar la evolución del laboratorio y para mostrar los resultados a las clínicas.
La planificación de la inversión
Antes de comprar el equipo, conviene calcular cuántos trabajos harán falta para amortizarlo. Ese cálculo ayuda a decidir el momento adecuado.
Pedidos
Referencia MYBS-0104, Mufla de inyección de Myerson, con precio rebajado en la ficha. Consúltenos en el +34 91 279 3331 o desde la página de contacto.