PROTECTOR PARA CRISOLES CRUCI COAT
Cruci-Coat: diseñado para extender la vida de los crisoles de Nobilium. Es compatible con la mayoría de las aleaciones dentales.
El crisol, una pieza que sufre en cada colado
En cada colado, el crisol soporta temperaturas muy elevadas, choques térmicos al calentarse y enfriarse y el contacto con el metal fundido y con los óxidos que se forman en su superficie. Con el uso, el material del crisol se desgasta, se agrieta y acumula restos de aleación y escoria que acaban contaminando los colados siguientes. Un crisol en mal estado no sólo debe sustituirse antes de tiempo, sino que puede ser el origen de inclusiones y defectos en las piezas coladas.
Cruci-Coat es un protector que se aplica sobre el crisol para crear una superficie que soporta mejor estas condiciones y alarga su vida útil.
Cómo actúa el protector
Aplicado sobre la superficie interna del crisol, Cruci-Coat forma una capa que se interpone entre el material del crisol y el metal fundido. Esta capa reduce la adherencia de la aleación y de los óxidos a las paredes, de modo que el metal sale del crisol de forma más limpia y quedan menos restos adheridos después de cada colado. Al mismo tiempo, protege el material del crisol del ataque directo del metal, lo que retrasa su desgaste.
Compatible con la mayoría de las aleaciones
El fabricante indica que el protector es compatible con la mayoría de las aleaciones dentales. Esto permite utilizarlo tanto con las aleaciones de cromo-cobalto de los esqueléticos como con otras aleaciones que el laboratorio cuele habitualmente, siempre siguiendo las indicaciones de uso y respetando la norma de no mezclar en un mismo crisol aleaciones de distinta naturaleza.
Crisoles separados por aleación
Una buena práctica en cualquier laboratorio es reservar un crisol para cada tipo de aleación. Si en un crisol utilizado para cromo-cobalto se funde después una aleación noble, los restos de la primera pueden contaminar a la segunda y alterar sus propiedades. El protector facilita la limpieza del crisol, pero no sustituye a esta norma básica. Marcar los crisoles con el tipo de aleación evita confusiones.
Aplicación
El crisol debe estar limpio y en buen estado antes de aplicar el protector. Se eliminan los restos de colados anteriores y se aplica Cruci-Coat siguiendo las instrucciones del fabricante, cubriendo de forma uniforme la zona que estará en contacto con el metal. Después se deja secar o se acondiciona según se indique antes de utilizar el crisol. La aplicación puede repetirse periódicamente para mantener la protección.
Beneficios en el día a día
Un crisol protegido requiere menos limpieza entre colados, conserva durante más tiempo una superficie lisa y reduce el riesgo de que fragmentos de escoria o del propio crisol se incorporen al metal. Para el laboratorio, esto supone menos sustituciones de crisoles, menos tiempo de mantenimiento y colados más limpios.
Ahorro en consumibles
Los crisoles son un consumible con un coste nada despreciable en un laboratorio que cuela a diario. Prolongar su vida útil con un protector es una forma sencilla de reducir ese gasto, especialmente en aleaciones de alta temperatura de fusión, que desgastan los crisoles con más rapidez.
Señales de que un crisol debe cambiarse
Aunque se utilice el protector, todos los crisoles tienen una vida limitada. Conviene sustituirlos cuando presentan grietas profundas, cuando han perdido material en el fondo o cuando acumulan restos que no se pueden eliminar. Un crisol agrietado puede romperse durante el colado, con el consiguiente riesgo para el técnico y para el equipo.
La ficha de seguridad, gafas y guantes
Siga las indicaciones de la ficha de seguridad del producto. Trabaje con protección ocular y guantes al manipular crisoles calientes y deje enfriar los crisoles antes de limpiarlos o de aplicar el protector.
Conservación
Mantenga el producto bien cerrado, en un lugar fresco y seco, protegido de las heladas. Agítelo o remuévalo antes de usarlo si el fabricante así lo indica.
Parte del sistema Nobilium
Cruci-Coat se ha diseñado pensando en los crisoles de Nobilium y forma parte de la gama de productos de la marca para el colado de esqueléticos, junto con las aleaciones, los revestimientos, los fundentes y los materiales de encerado.
Precalentamiento del crisol
Muchos protocolos de colado recomiendan precalentar el crisol antes de introducir el metal, para reducir el choque térmico y acortar el tiempo de fusión. Un crisol tratado con protector y precalentado de forma adecuada sufre menos y conserva mejor su superficie. Siga las indicaciones del fabricante de la máquina de colar y de la aleación sobre la temperatura y el tiempo de precalentamiento del crisol.
Inspección después de cada colado
Después de cada colado, una revisión rápida del crisol permite detectar a tiempo restos de metal adheridos, escoria o grietas incipientes. Retirar los restos mientras son pequeños es mucho más sencillo que cuando se han acumulado durante varios colados. Si el protector se ha desgastado en alguna zona, conviene renovarlo antes del siguiente uso.
Coherencia con el resto del proceso
La limpieza del metal en el crisol se combina con el uso de fundente, con la calidad de la aleación y con un revestimiento bien preparado para dar colados limpios y completos. Cuidar el crisol es una parte más de un proceso en el que cada detalle cuenta, y en el que pequeños descuidos se acaban notando en la superficie de los esqueléticos.
Pedidos y asesoramiento
Referencia NB6048, protector para crisoles Cruci-Coat de Nobilium. Para cualquier consulta sobre el colado de esqueléticos llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.