PROTECTOR PARA CRISOLES CRUCI COAT

PROTECTOR PARA CRISOLES CRUCI COAT

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Cruci-Coat: diseñado para extender la vida de los crisoles de Nobilium. Es compatible para la mayoría de todas las aleaciones dentales. Más información debajo de la imagen

Descrición

PROTECTOR PARA CRISOLES CRUCI COAT

Cruci-Coat: diseñado para extender la vida de los crisoles de Nobilium. Es compatible para la mayoría de todas las aleaciones dentales. Más información debajo de la imagen

Los materiales de los crisoles: cerámica, cuarzo y grafito

Cruci-Coat de Nobilium es, según su ficha, un producto diseñado para extender la vida de los crisoles de la marca, compatible con la mayoría de las aleaciones dentales. Para entender por qué un crisol se desgasta y por qué no todos sirven para todo, conviene conocer los materiales con los que se fabrican. En esta página explicamos, de forma general, los principales tipos de crisol que se usan en el laboratorio dental.

Qué se pide a un crisol

Un crisol debe soportar temperaturas muy altas sin ablandarse, resistir los cambios bruscos de temperatura sin agrietarse y no reaccionar con el metal fundido.

Los crisoles cerámicos

Los crisoles cerámicos, fabricados con materiales refractarios como la alúmina o mezclas de óxidos, son los más habituales para las aleaciones que funden a temperaturas altas, como el cromo-cobalto.

Los crisoles de cuarzo

Los crisoles de cuarzo o de sílice fundida soportan bien los cambios de temperatura. Se usan con algunas aleaciones y en algunos equipos, según las indicaciones de cada fabricante.

Los crisoles de grafito

Los crisoles de grafito conducen muy bien el calor y protegen el metal de la oxidación. Sin embargo, el carbono puede pasar a algunas aleaciones y alterar sus propiedades.

Por qué no usar grafito con todas las aleaciones

Las aleaciones de cromo-cobalto, de cromo-níquel y algunas de paladio pueden absorber carbono del crisol. Por eso, en general, el grafito se reserva para ciertas aleaciones nobles, según las indicaciones de cada fabricante.

La resistencia al choque térmico

Un crisol pasa de la temperatura ambiente a la de fusión en poco tiempo. Los materiales con baja dilatación térmica, como la sílice fundida, resisten mejor estos cambios.

La reacción con el metal

A altas temperaturas, algunos componentes de las aleaciones pueden reaccionar con las paredes del crisol. Con el tiempo, esa reacción desgasta el crisol y puede contaminar el metal.

Los restos de metal

El metal que queda adherido a las paredes del crisol se oxida y puede mezclarse con el siguiente colado. Por eso se reserva un crisol para cada tipo de aleación.

La porosidad del crisol

Un crisol poroso puede absorber metal o fundente en sus paredes. Los productos protectores y los recubrimientos buscan sellar la superficie y reducir esa absorción.

El papel de los recubrimientos

Algunos productos se aplican sobre el crisol para formar una capa protectora entre el metal y la cerámica. Su objetivo es reducir el desgaste y prolongar la vida del crisol.

El desgaste con el uso

Con cada colado, el crisol sufre calentamiento, enfriamiento y contacto con el metal. Las grietas finas y el desgaste del fondo son señales de que se acerca el final de su vida útil.

Los crisoles de los equipos de inducción

En los equipos de inducción, el crisol debe ser compatible con el campo electromagnético del equipo. Los fabricantes de las máquinas indican qué crisoles se pueden usar.

La elección del crisol

La elección depende de la aleación, del equipo de fusión y de las recomendaciones de los fabricantes. Usar un crisol inadecuado puede estropear el colado y la aleación.

Leer las fichas

Las fichas de las aleaciones suelen indicar qué tipo de crisol conviene usar. Es uno de los datos que se revisan al incorporar una aleación nueva al laboratorio.

La alúmina

La alúmina, u óxido de aluminio, es un material cerámico muy refractario y estable. Por eso forma parte de muchos crisoles para aleaciones de alto punto de fusión.

La zirconia

La zirconia, u óxido de circonio, se usa en algunos crisoles y recubrimientos por su resistencia a temperaturas muy altas y su baja reactividad con algunos metales.

Los crisoles de un solo uso

Algunos sistemas emplean crisoles pensados para un solo colado. Evitan la contaminación entre aleaciones, a cambio de un mayor consumo de material.

La relación con la temperatura de fusión

Cuanto más alta es la temperatura de fusión de la aleación, más exigente es el trabajo del crisol. Las aleaciones de cromo-cobalto están entre las más exigentes del laboratorio.

La conservación de los crisoles

Los crisoles nuevos se guardan en un lugar seco. La humedad absorbida por un material poroso puede provocar grietas al calentarlo de golpe.

La compatibilidad con los protectores

Los productos protectores se aplican sobre los crisoles para los que están indicados. Su ficha indica con qué crisoles y aleaciones son compatibles.

La experiencia del laboratorio

Con el tiempo, cada laboratorio aprende cuántos colados aguanta un crisol en sus condiciones y cuándo conviene sustituirlo antes de que falle.

La seguridad

Un crisol que se rompe durante la fusión puede derramar metal fundido. Por eso se revisa antes de cada uso y se sustituye ante cualquier duda.

Los crisoles en la práctica diaria

En el día a día, lo importante es usar el crisol adecuado para cada aleación, revisarlo antes de cada colado y cambiarlo a tiempo, sin apurar su vida útil.

Pedidos

Referencia NB6048, protector para crisoles Cruci-Coat de Nobilium, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.

Detalles do produto

NB6048

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