SONDA DOBLE 23-17. 704-23D1
La prevención de la caries en los adultos
La caries no es solo un problema de la infancia: los adultos siguen teniendo caries nuevas, en las raíces expuestas, alrededor de las restauraciones y cuando cambian sus hábitos o su salud. Esta sonda de exploración doble 23/17 de Indensa es uno de los instrumentos con los que se detectan esas lesiones. Este texto repasa, de forma general, cómo se previene la caries en los adultos.
La caries en la edad adulta
En los adultos aparecen caries nuevas, caries alrededor de las restauraciones antiguas y caries en las raíces que quedan expuestas por la retracción de la encía.
Las raíces expuestas
La raíz no tiene esmalte y es más sensible a los ácidos que la corona. Cuando la encía se retrae, las raíces quedan expuestas y la caries puede avanzar con rapidez.
Las restauraciones antiguas
Los márgenes de las restauraciones son zonas donde se acumula placa. Con los años, la caries puede aparecer en el borde de empastes y coronas.
La valoración del riesgo
El profesional valora el riesgo de caries de cada paciente: caries recientes, dieta, higiene, saliva, medicación y enfermedades.
La dieta
Lo que más influye no es la cantidad de azúcar, sino la frecuencia con que se toma. Picar a menudo entre horas mantiene la boca en un ambiente ácido.
Las bebidas
Las bebidas azucaradas y ácidas, tomadas a sorbos a lo largo del día, favorecen la caries y el desgaste de los dientes.
El cepillado
Un cepillado cuidadoso, al menos dos veces al día, con una pasta con flúor, es la base de la prevención.
El flúor
El flúor refuerza el esmalte y ayuda a detener las lesiones iniciales. El profesional puede recomendar pastas con más flúor o aplicaciones en la consulta a los pacientes de alto riesgo.
La limpieza entre los dientes
La seda dental y los cepillos interdentales limpian las zonas que el cepillo no alcanza, donde empiezan muchas caries.
La saliva
La saliva neutraliza los ácidos y repara las lesiones iniciales. Cuando disminuye, el riesgo de caries aumenta de forma importante.
Los medicamentos que secan la boca
Muchos medicamentos reducen la saliva. Los pacientes que los toman necesitan una prevención más intensa y revisiones más frecuentes.
Los chicles sin azúcar
Masticar chicle sin azúcar después de las comidas estimula la saliva y ayuda a neutralizar los ácidos.
Las prótesis y los aparatos
Los ganchos de las prótesis y los aparatos de ortodoncia favorecen la acumulación de placa. Los pacientes que los llevan necesitan una higiene especialmente cuidadosa.
Los cambios en la vida
Una enfermedad, un tratamiento médico, un embarazo o un cambio de hábitos pueden aumentar el riesgo de caries. Conviene comunicarlo al dentista.
Los pacientes mayores
En las personas mayores, la retracción de las encías, la boca seca y la dificultad para la higiene aumentan el riesgo de caries de raíz.
Los cuidadores
Cuando una persona depende de otras para su higiene, los cuidadores necesitan instrucciones sencillas para limpiar sus dientes y sus prótesis.
Las revisiones periódicas
Las revisiones permiten detectar las lesiones en sus primeras fases, cuando pueden detenerse sin obturar.
La exploración en la revisión
En la revisión, el profesional explora con la vista, la sonda y, cuando conviene, radiografías, prestando especial atención a las raíces y a los márgenes.
Las limpiezas profesionales
Las limpiezas en la consulta eliminan la placa y el cálculo de las zonas difíciles y son una oportunidad para reforzar la higiene.
Los selladores en adultos
Aunque se asocian a los niños, los selladores también pueden utilizarse en adultos con fisuras de riesgo, según el criterio del profesional.
Los barnices
Los barnices de flúor aplicados en la consulta protegen las raíces expuestas y las zonas con lesiones iniciales en los pacientes de riesgo.
La motivación
Explicar al paciente su propio riesgo y mostrarle sus lesiones iniciales le motiva más que los consejos generales.
La continuidad
La prevención funciona cuando se mantiene en el tiempo. Los buenos hábitos diarios y las revisiones regulares son la mejor protección.
El tabaco
El tabaco no causa caries por sí mismo, pero empeora la salud de las encías y favorece la retracción que deja expuestas las raíces. Dejar de fumar beneficia toda la boca.
El reflujo y los ácidos
El reflujo gástrico y algunos hábitos alimentarios exponen los dientes a ácidos que desgastan el esmalte y lo hacen más vulnerable. Conviene comentarlo con el dentista.
Los enjuagues
En algunos pacientes de riesgo, el profesional puede recomendar enjuagues con flúor o con otros principios activos, como complemento del cepillado, nunca como sustituto.
Los dientes sensibles
Las raíces expuestas pueden causar sensibilidad al frío. Tratarla y mantener una buena higiene en esas zonas ayuda también a prevenir la caries de raíz.
Indensa
Indensa ofrece instrumental y material para la clínica dental, disponible en nuestra tienda.
Pedidos
Referencia IN0704-23D1, sonda de exploración doble 23/17 de Indensa, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.