KIT DE PULIDO
El equipo de pulido de Myerson contiene las herramientas y los materiales necesarios para un acabado y pulido rápido y fácil. Más información debajo de la imagen
Las ruedas, los cepillos y los fieltros de pulir
Los abrasivos sueltos y las pastas de pulir necesitan una herramienta que los aplique sobre la pieza. Para eso se utilizan ruedas, cepillos y fieltros de distintos materiales, formas y durezas. El Kit de pulido de Myerson reúne, según su fabricante, las herramientas y los materiales necesarios para un acabado y un pulido rápidos y fáciles. En este texto repasamos, de forma general, los tipos de herramientas de pulido y cómo se utilizan.
Las herramientas de pulido
Las herramientas de pulido sujetan el abrasivo y lo hacen girar contra la pieza. Su material y su forma influyen en el resultado.
Los cepillos de cerda
Los cepillos de cerda natural o sintética se usan con piedra pómez y otras pastas en las fases de prepulido.
La dureza de las cerdas
Las cerdas duras eliminan más material; las suaves trabajan con más delicadeza. Se elige según la fase y la pieza.
Las ruedas de tela
Las ruedas de tela, a menudo de algodón, se utilizan en el pulido final con pastas finas o con abrillantadores.
Las ruedas de gamuza
Las ruedas de gamuza son muy suaves y dan un brillo final intenso. Se usan en la última fase del pulido.
Los fieltros
Los fieltros son ruedas o conos de lana prensada. Se utilizan con pastas de pulir y se adaptan bien a las superficies curvas.
La dureza del fieltro
Los fieltros se fabrican en distintas durezas. Los duros mantienen la forma; los blandos se adaptan mejor a la superficie.
Las formas
Ruedas, conos, cilindros y puntas permiten llegar a las distintas zonas de la prótesis, desde las superficies amplias hasta los rincones.
Los tamaños
Las herramientas grandes trabajan deprisa en las superficies amplias. Las pequeñas permiten llegar a los espacios entre los dientes.
Los mandriles
Las ruedas y los fieltros se montan en mandriles que se colocan en el torno o en el micromotor.
El montaje
La herramienta se monta bien centrada y apretada. Una rueda descentrada vibra y pule de forma irregular.
El torno de pulir
Las ruedas grandes se usan en el torno de pulir, que ofrece una velocidad estable y permite trabajar con las dos manos.
El micromotor
Las herramientas pequeñas se usan en el micromotor, que permite un trabajo más preciso en las zonas reducidas.
La velocidad
Cada herramienta tiene una velocidad máxima indicada por el fabricante. No debe superarse.
La carga de pasta
La pasta se aplica en pequeñas cantidades sobre la herramienta en movimiento. Un exceso de pasta salpica y se desperdicia.
La dirección del trabajo
La pieza se mueve continuamente contra la herramienta, cambiando de dirección, para no crear marcas en un mismo sentido.
Los bordes y los ganchos
Al pulir los bordes y los ganchos, la pieza se sujeta con firmeza. Una rueda puede engancharlos y arrancar la pieza de las manos.
El calor
La fricción calienta la pieza. Con los materiales sensibles al calor se trabaja con poca presión y sin detenerse en un punto.
Una herramienta para cada pasta
Cada herramienta se reserva para una pasta. Mezclar pastas de distinto grano en una misma herramienta empeora el acabado.
La identificación
Marcar las herramientas según su uso ayuda a no confundirlas.
La limpieza
Las herramientas se limpian de restos de pasta después de usarlas. Los cepillos se lavan y se dejan secar.
El desgaste
Las cerdas se abren, las telas se deshilachan y los fieltros se deforman con el uso. Una herramienta gastada se sustituye.
La conservación
Las herramientas se guardan limpias y secas, protegidas del polvo y de las partículas de otras fases.
La aspiración
El pulido proyecta partículas y pasta. Una campana de aspiración junto al torno recoge buena parte de ellas.
La protección
Las gafas de protección evitan que las partículas lleguen a los ojos. El pelo largo se recoge y no se llevan prendas sueltas.
Las herramientas para termoplásticos
Algunos fabricantes de termoplásticos recomiendan herramientas y pastas específicas para sus materiales.
Los kits
Los kits reúnen las herramientas y las pastas de cada fase, lo que facilita trabajar siempre con el mismo procedimiento.
La reposición
Tener herramientas de repuesto evita trabajar con herramientas gastadas por falta de recambio.
La formación
El uso correcto de las herramientas de pulido se aprende con la práctica, empezando por piezas sencillas.
Un brillo que se nota
Unas herramientas adecuadas y bien cuidadas dan un pulido uniforme y un brillo que se nota en cada prótesis.
Las ruedas de cerda mixta
Algunas ruedas combinan cerdas de distinta dureza o de distintos materiales. Se utilizan en las fases intermedias del pulido.
Los conos de fieltro
Los conos de fieltro llegan bien a las superficies cóncavas, como la cara interna de las bases.
Las ruedas de algodón cosidas
Las ruedas de algodón cosidas son más rígidas que las sueltas. Cuantas más costuras, más firme es la rueda.
La protección del modelo
Cuando se pule una pieza sobre el modelo o cerca de él, se protege para que la herramienta no lo dañe.
El orden del puesto de pulido
Tener las herramientas de cada fase separadas y a mano agiliza el trabajo y evita mezclar pastas.
Pedidos
Referencia MYFN-0200, Kit de pulido de Myerson, con precio rebajado en la ficha. Consúltenos en el +34 91 279 3331 o desde la página de contacto.