MARTILLO
Martillo quirúrgico para cirugía oral.
El compañero del cincel
En cirugía oral, los cinceles y los osteótomos necesitan un impulso para cortar o desplazar el hueso. Ese impulso lo proporciona el martillo quirúrgico, con el que se dan golpes cortos y controlados sobre el extremo del mango del instrumento. El martillo forma parte de la caja de cirugía siempre que se trabaja con cinceles, y su manejo correcto es tan importante como el del propio cincel.
Golpes controlados
El objetivo no es golpear con fuerza, sino transmitir al cincel la energía justa para que avance un poco en cada golpe. Los golpes deben ser secos, cortos y de intensidad moderada, desde la muñeca y no desde el brazo. Después de cada golpe se comprueba el avance del instrumento y la posición de su filo.
Quién golpea
En muchas intervenciones es el ayudante quien maneja el martillo, mientras el cirujano sujeta y orienta el cincel con las dos manos o con una mano y sostiene la mandíbula con la otra. Para trabajar así con seguridad, el ayudante golpea sólo cuando el cirujano lo indica y con la intensidad que éste solicita.
Sujeción de la mandíbula
Los golpes de martillo se transmiten a todo el maxilar. Cuando se trabaja en la mandíbula, es imprescindible sujetarla desde abajo para absorber los golpes y proteger la articulación temporomandibular. En el maxilar superior, el apoyo de la cabeza del paciente en el cabezal del sillón cumple una función similar.
Golpear en el eje del instrumento
El martillo debe golpear el extremo del cincel en la dirección de su eje. Un golpe oblicuo desvía el instrumento, reduce la eficacia del golpe y puede hacer que el cincel resbale sobre el hueso. Mantener la cabeza del martillo perpendicular al extremo del mango es la clave de un trabajo preciso.
Osteótomos en implantología
Además de los cinceles, en algunas técnicas de implantología se utilizan osteótomos que se impulsan con el martillo para preparar o compactar el hueso. En estas técnicas, la intensidad y el número de golpes siguen el protocolo de cada sistema y el criterio del cirujano.
Informar al paciente
Aunque el paciente esté bien anestesiado, los golpes de martillo se perciben como vibraciones y ruido, y pueden resultar desagradables o asustar si no se esperan. Explicar antes de la intervención que notará golpes, pero no dolor, ayuda a que el paciente permanezca tranquilo.
Elegir el momento de usarlo
El martillo se utiliza sólo durante las fases de la intervención en las que es necesario. Mientras tanto, conviene mantenerlo en un lugar fijo de la bandeja, separado de los instrumentos cortantes, para que el ayudante lo localice con rapidez cuando el cirujano lo pida.
Cuidado de la cabeza del martillo
La cabeza del martillo es la zona que recibe los golpes. Revise periódicamente su superficie y su unión con el mango: una cabeza dañada o suelta puede producir golpes irregulares o desprenderse durante el uso, y en ese caso el martillo debe sustituirse.
Utilizarlo sólo con instrumental quirúrgico
El martillo quirúrgico está pensado para golpear cinceles y osteótomos. No debe utilizarse para otras tareas, como golpear objetos metálicos o ajustar piezas, que pueden dañar su cabeza y alterar el comportamiento del instrumento en la cirugía.
Limpieza
Después de cada intervención, limpie la cabeza y el mango del martillo para eliminar los restos de sangre y de suero, prestando atención a la unión entre ambos. Complete la limpieza en la cubeta de ultrasonidos o en la lavadora termodesinfectadora, según el protocolo de la clínica.
El martillo en el ciclo de esterilización
Esterilice el martillo limpio y seco, empaquetado o dentro de la caja de cirugía, siguiendo las indicaciones del fabricante del autoclave. Como cualquier instrumento que entra en el campo quirúrgico, debe estar estéril en cada intervención.
Su sitio en la caja de cirugía
Por su peso, el martillo debe colocarse en la caja de cirugía de forma que no golpee a los instrumentos más delicados durante el transporte. Un compartimento propio o una posición fija en la caja evita daños en los filos de los cinceles y en las puntas de las pinzas.
Ergonomía
Un martillo bien equilibrado, con un mango que se sujeta con comodidad, permite dar golpes precisos sin fatigar la mano. En las intervenciones largas en las que se trabaja con cincel durante bastante tiempo, la comodidad del instrumento influye en la precisión de los golpes.
Coordinación entre cirujano y ayudante
Antes de comenzar, cirujano y ayudante acuerdan cómo se indicarán los golpes, por ejemplo con una palabra o un gesto, y la intensidad deseada. Esta comunicación evita golpes inesperados, que podrían desplazar el cincel en el momento en que el cirujano lo está recolocando.
Protección ocular
Durante el trabajo con cincel y martillo pueden desprenderse pequeños fragmentos de hueso y salpicaduras de suero y sangre. Por eso es imprescindible que tanto el equipo como el paciente utilicen gafas de protección durante toda la intervención.
Un martillo de Indensa
Indensa es una marca de instrumental y productos para la clínica dental, distribuida por Dental Lab Select.
Pedidos y asesoramiento
Referencia INAS1880, martillo quirúrgico de Indensa. En nuestro catálogo encontrará también los cinceles Gardner figura 1 y figura 2. Para cualquier consulta llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.