copy of MASCARILLAS QUIRURGICAS 50 Unidades
Los hábitos de succión en la infancia: chupete, biberón y dedo
La referencia BG-MASCI corresponde, según la ficha en castellano, a una caja de 50 mascarillas infantiles desechables. El nombre que figura arriba es el que tiene esta ficha en este idioma. En la consulta infantil surgen a menudo dudas sobre el chupete, el biberón o el hábito de chuparse el dedo. En esta página repasamos, de forma general, qué relación tienen estos hábitos con la boca y los dientes.
Un reflejo natural
Succionar es un reflejo natural de los bebés. Les sirve para alimentarse y también para calmarse. En los primeros meses, el chupete o el dedo forman parte del desarrollo normal.
Cuándo puede ser un problema
Los hábitos de succión que se mantienen durante mucho tiempo pueden influir en la forma de los maxilares y en la posición de los dientes. La duración, la frecuencia y la intensidad del hábito importan.
La mordida abierta
Un efecto descrito de la succión prolongada es la mordida abierta anterior: los dientes de delante no llegan a tocarse al cerrar la boca.
La mordida cruzada
La succión mantenida también puede estrechar el maxilar superior y favorecer una mordida cruzada en la zona posterior.
El chupete
El chupete se usa limpio, sin mojarlo en azúcar, miel ni otras sustancias dulces. La familia recibe orientación del pediatra o del dentista sobre cuándo empezar a retirarlo.
La retirada del chupete
La retirada se hace de forma progresiva y con apoyo, por ejemplo limitándolo primero a los momentos de sueño. Las amenazas o los castigos no ayudan.
El dedo
El hábito de chuparse el dedo puede ser más difícil de abandonar, porque el dedo siempre está disponible. El refuerzo positivo y la paciencia son las herramientas principales.
El biberón
El biberón con leche, zumos o bebidas azucaradas, sobre todo si el niño se duerme con él, deja los dientes en contacto con azúcares durante mucho tiempo y favorece la caries.
Dormirse con el biberón
Por eso se recomienda no acostar al niño con el biberón con bebidas azucaradas. Si necesita algo para dormirse, el agua no daña los dientes.
El vaso
El paso progresivo al vaso, en el momento que indique el pediatra, ayuda a abandonar el biberón y a desarrollar la musculatura de la boca.
La respiración por la boca
Algunos niños respiran por la boca de forma habitual. Este hábito también puede influir en el desarrollo de los maxilares, y conviene comentarlo con el pediatra o el dentista.
La interposición de la lengua
Al tragar, algunos niños empujan la lengua entre los dientes. Es otro hábito que el dentista valora en las revisiones, porque puede influir en la posición de los dientes.
El papel de las revisiones
Las revisiones periódicas permiten detectar a tiempo si un hábito está afectando a la boca y orientar a la familia antes de que el problema avance.
Los aparatos de ortodoncia
En algunos casos, cuando el hábito persiste o ya ha producido cambios, el ortodoncista puede valorar un tratamiento o un aparato que ayude a corregirlo.
Los errores frecuentes
Los errores más comunes son endulzar el chupete, dejar que el niño se duerma con el biberón de leche o zumo, retirar el hábito con castigos y no comentar el problema en las revisiones.
La higiene del chupete
El chupete se limpia con frecuencia y se revisa. Si la tetina está agrietada o pegajosa, se sustituye, porque puede romperse y acumular suciedad.
El tamaño del chupete
Los chupetes tienen tallas según la edad. Usar el adecuado y con la forma que recomiende el profesional ayuda a que interfiera menos con la boca.
Los momentos de calma
El hábito puede aparecer cuando el niño está cansado, aburrido o nervioso. Ofrecer otras formas de calma, como un abrazo o un cuento, ayuda a reducirlo.
Los calendarios y los premios
Para los niños algo mayores, un calendario con pegatinas por cada día sin el hábito convierte la retirada en un reto positivo.
La limpieza de los dientes desde el principio
Desde que sale el primer diente, se limpia con un cepillo adecuado a la edad. La higiene diaria reduce el efecto de los azúcares que puedan quedar en la boca.
La lactancia
La lactancia materna también es una forma de succión, con características propias. Las dudas sobre su relación con los dientes se resuelven con el pediatra o el dentista.
La coordinación entre profesionales
El pediatra, el dentista y, si hace falta, el logopeda pueden trabajar juntos cuando un hábito afecta al habla, a la deglución o a la posición de los dientes.
La información a la familia
Una explicación clara a la familia sobre por qué conviene abandonar un hábito, y cómo hacerlo, aumenta las posibilidades de éxito.
Los cambios en la rutina
Las épocas de cambios, como el inicio de la guardería o la llegada de un hermano, pueden no ser el mejor momento para retirar un hábito. Elegir un periodo tranquilo facilita el proceso.
Paciencia y acompañamiento
Los hábitos de succión forman parte de la infancia. Con orientación profesional y paciencia, se pueden abandonar a tiempo y sin consecuencias para la boca.
Pedidos
Referencia BG-MASCI, caja de 50 mascarillas infantiles desechables, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.