MANDRIL NEGRO
Las pausas en el trabajo repetitivo del laboratorio
El mandril negro de Ray Foster, con la referencia RFF030, es según la ficha en castellano un mandril automático de alta velocidad y de precisión, diseñado para un funcionamiento pesado y continuo. Las máquinas pueden trabajar sin descanso; las personas no. En esta página repasamos, de forma general, cómo organizar las pausas en el trabajo repetitivo del laboratorio.
Un trabajo exigente
El trabajo del técnico combina precisión, posturas mantenidas, movimientos repetidos de las manos y mucha atención visual.
Los efectos de no parar
Las horas seguidas sin pausas cansan los músculos, la vista y la atención. Con el cansancio aumentan los errores y las molestias.
Las molestias musculares
Los movimientos repetidos y las posturas fijas pueden causar molestias en el cuello, los hombros, las muñecas y la espalda.
La fatiga visual
Trabajar con detalles pequeños, con lupa o con microscopio durante mucho tiempo cansa la vista.
La fatiga mental
La concentración sostenida también se agota. Una pausa ayuda a recuperar la atención.
La normativa
La normativa laboral establece descansos mínimos en las jornadas continuadas largas. El laboratorio la cumple y la completa con buenas prácticas.
Las micropausas
Además de los descansos establecidos, son útiles las pausas muy breves, de unos segundos o de un minuto, cada cierto tiempo.
Mirar a lo lejos
Durante las pausas visuales, mirar a un punto lejano durante unos segundos relaja los músculos que enfocan de cerca.
Los estiramientos suaves
Algunos estiramientos suaves del cuello, los hombros, las muñecas y la espalda alivian la tensión acumulada.
Cambiar de postura
Levantarse, caminar unos pasos o cambiar de tarea ayuda a que los músculos que trabajaban descansen.
La alternancia de tareas
Alternar tareas que exigen posturas y movimientos distintos reparte la carga entre diferentes músculos.
La planificación de las pausas
Las pausas encajan mejor si se planifican con el trabajo, por ejemplo mientras un material fragua o un horno termina su ciclo.
Los recordatorios
Algunas personas usan recordatorios para no olvidar las pausas cuando están concentradas.
La hidratación
Beber agua durante la jornada ayuda a mantener la atención y el bienestar.
El lugar de descanso
Las pausas largas se hacen fuera de la zona de trabajo, en un espacio limpio, sin polvo ni productos.
Comer fuera del puesto
No se come ni se bebe en los puestos de trabajo, donde hay polvo y productos químicos.
La iluminación y el ruido
Una buena iluminación y un ruido controlado reducen la fatiga y hacen las pausas menos necesarias por agotamiento.
La ergonomía del puesto
Un puesto bien ajustado en altura, con buena silla y buen apoyo de los brazos, reduce el esfuerzo entre pausa y pausa.
Las vibraciones
Las herramientas que vibran cansan las manos. Se usan en buen estado y se alternan con otras tareas.
Las señales del cuerpo
Las molestias que se repiten son una señal de alarma. Se comentan con la persona responsable y, si persisten, con el servicio de prevención.
La cultura del laboratorio
Las pausas funcionan cuando el equipo las ve como parte del trabajo bien hecho y no como tiempo perdido.
El ejemplo de los responsables
Cuando las personas responsables también hacen pausas, el resto del equipo se siente con libertad para hacerlas.
Las épocas de mucho trabajo
En los picos de trabajo es cuando más se olvidan las pausas, y cuando más falta hacen.
La relación con la calidad
Un técnico descansado comete menos errores. Las pausas protegen también la calidad de los trabajos.
La formación
Explicar al equipo por qué son importantes las pausas y cómo aprovecharlas ayuda a que se incorporen a la rutina.
Los técnicos nuevos
Las personas que empiezan tienden a no parar para demostrar su dedicación. Se les explica desde el principio la importancia de las pausas.
La evaluación de riesgos
La evaluación de los riesgos del puesto incluye los trabajos repetitivos y propone medidas, entre ellas las pausas.
El seguimiento
De vez en cuando se pregunta al equipo cómo se encuentra y si las pausas son suficientes.
El trabajo con microscopio
El trabajo prolongado con microscopio o con lupas de aumento exige pausas visuales frecuentes y un buen ajuste del equipo a la postura.
La respiración
Aprovechar una pausa para respirar despacio y relajar los hombros ayuda a soltar la tensión acumulada.
Las pausas activas
Una pausa activa, con un pequeño paseo o unos movimientos suaves, descansa más que seguir sentado mirando el teléfono.
El final de la jornada
Terminar la jornada sin prisas, con tiempo para ordenar el puesto, evita errores de última hora y facilita el día siguiente.
El reparto de las tareas exigentes
Repartir las tareas más exigentes a lo largo del día, en lugar de concentrarlas, reduce la fatiga acumulada.
Los errores frecuentes
Los errores más comunes son encadenar horas sin parar, comer en el puesto de trabajo y ignorar las molestias que se repiten.
Un ritmo sostenible
Un ritmo con pausas permite trabajar con precisión durante toda la jornada y durante muchos años.
Pedidos
Referencia RFF030, mandril negro de Ray Foster, mandril automático de alta velocidad. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.