CERROJO SEGURIDAD
La evaluación de los riesgos de los equipos del laboratorio
El cerrojo de seguridad de Ray Foster, con la referencia RFM108, es una pieza de recambio de los equipos de la marca. Los cerrojos, las puertas y las protecciones de los equipos existen para controlar unos riesgos concretos. Conocer esos riesgos es el punto de partida de la seguridad en el laboratorio. En esta página repasamos, de forma general, cómo se organiza la evaluación de los riesgos de los equipos de un laboratorio.
Qué es una evaluación de riesgos
Es un análisis ordenado de los peligros a los que se exponen las personas en el trabajo, de la probabilidad de que causen un daño y de las medidas para reducirlos.
Una obligación y una herramienta
En muchos países, las empresas deben evaluar los riesgos de sus puestos de trabajo. Más allá de la obligación, es una herramienta útil para organizar la seguridad.
Quién la hace
La evaluación la hace o la supervisa una persona con formación en prevención, propia o de un servicio externo, con la participación del personal del laboratorio.
El inventario de equipos
El primer paso es hacer una lista de todos los equipos del laboratorio, con su ubicación y las personas que los usan.
Los peligros de cada equipo
Para cada equipo se identifican sus peligros: piezas que giran, cortes, proyecciones, calor, electricidad, ruido, polvo, vapores o productos químicos.
Las tareas
No solo importa el equipo, sino lo que se hace con él: el uso normal, la limpieza, el cambio de herramientas y el mantenimiento tienen riesgos distintos.
La ubicación de los equipos
La posición de cada equipo influye en sus riesgos: el espacio a su alrededor, la ventilación o la cercanía al agua y a los productos inflamables.
La probabilidad y la gravedad
Cada riesgo se valora según la probabilidad de que ocurra un daño y la gravedad de ese daño. Así se decide qué riesgos atender primero.
Las medidas existentes
Se revisan las medidas que ya existen: protecciones, cerrojos, aspiración, equipos de protección individual y formación.
El estado de las protecciones
Una protección que falta, que está rota o que se ha anulado no protege. La evaluación comprueba que todas están en su sitio y que funcionan.
Las medidas nuevas
Cuando un riesgo no está bien controlado, se proponen medidas: reparar una protección, mejorar la aspiración, cambiar un método de trabajo o reforzar la formación.
El orden de las medidas
Primero se intenta eliminar el riesgo, después se protege con medidas técnicas y, por último, se recurre a los equipos de protección individual.
El plan de acción
Las medidas se ordenan en un plan con plazos y responsables. Un plan sin responsables suele quedarse en el papel.
El ruido
Los compresores, los aspiradores y algunos motores producen ruido. La evaluación considera el nivel de ruido y el tiempo de exposición.
El polvo
El polvo de escayola, de resina o de metal es uno de los riesgos más presentes en el laboratorio. Su control depende sobre todo de la aspiración.
Los productos químicos
Los monómeros, los ácidos o los disolventes se evalúan a partir de sus fichas de datos de seguridad.
El calor y el fuego
Los hornos, los sopletes y los equipos de colado suponen un riesgo de quemaduras y de incendio. La evaluación revisa su ubicación y las medidas contra incendios.
Las personas especialmente sensibles
Algunas personas, como las embarazadas o quienes tienen ciertas alergias, pueden necesitar medidas adicionales.
Los trabajos fuera del horario
Si alguien trabaja solo o fuera del horario habitual, la evaluación considera cómo podría pedir ayuda en caso de accidente.
Las visitas y el personal externo
Las personas que no trabajan habitualmente en el laboratorio, como los técnicos externos o las visitas, también deben conocer los riesgos de las zonas por las que pasan.
La participación del personal
Las personas que usan los equipos a diario conocen sus riesgos mejor que nadie. Su opinión mejora la evaluación y facilita que las medidas se cumplan.
La información al personal
Los resultados de la evaluación se explican al personal: qué riesgos hay en cada puesto y qué medidas deben seguir.
Los equipos nuevos
Antes de poner en servicio un equipo nuevo, se revisan sus riesgos y se comprueba que el manual explica cómo usarlo con seguridad.
La revisión
La evaluación se revisa cuando llega un equipo nuevo, cuando cambia un método de trabajo o después de un accidente.
Los accidentes y los incidentes
Los accidentes y los casi accidentes se registran y se analizan. Son una información muy valiosa para mejorar la evaluación.
La documentación
La evaluación y el plan de acción se guardan por escrito y se tienen disponibles para su consulta.
El mantenimiento como prevención
Un buen mantenimiento de los equipos, con las piezas de seguridad sustituidas a tiempo, es una de las medidas preventivas más eficaces.
Una tarea continua
La evaluación no es un documento que se hace una vez y se archiva. Es una forma de revisar periódicamente cómo se trabaja y qué se puede mejorar.
Pedidos
Referencia RFM108, cerrojo de seguridad de Ray Foster, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.