CERROJO SEGURIDAD
La consignación de un equipo antes de intervenir en él, paso a paso
El cerrojo de seguridad de Ray Foster, con la referencia RFM108, es una pieza de recambio de los equipos de la marca. Cuando hay que limpiar a fondo, ajustar o reparar un equipo, lo primero es asegurarse de que no puede ponerse en marcha mientras se trabaja en él. Ese conjunto de medidas se llama consignación. En esta página describimos, de forma general, cómo se consigna un equipo de laboratorio, paso a paso.
Qué es consignar un equipo
Consignar es dejar un equipo sin ninguna energía que pueda ponerlo en marcha o causar un daño, y asegurarse de que siga así hasta terminar el trabajo.
Por qué no basta con apagarlo
Un interruptor apagado puede encenderse por error, y algunos equipos conservan energía después de apagarlos. La consignación cubre esos riesgos.
Preparar la intervención
Antes de empezar, se consulta el manual del equipo para saber qué energías utiliza y cómo se desconecta cada una.
Las energías de un equipo
Además de la electricidad, un equipo puede tener agua a presión, aire comprimido, gas, calor acumulado o piezas que siguen girando por inercia.
Avisar a los usuarios
Se informa a las personas que usan el equipo de que va a quedar fuera de servicio y, aproximadamente, durante cuánto tiempo.
La parada normal
El equipo se para con su mando habitual y se espera a que todas las piezas móviles se detengan por completo.
La desconexión eléctrica
Se desenchufa el equipo. Si está conectado de forma fija, se abre el interruptor o el magnetotérmico que lo alimenta.
El enchufe a la vista
Si el equipo se desenchufa, el enchufe se deja a la vista de quien trabaja o se protege con un capuchón, para que nadie lo vuelva a conectar.
El bloqueo
En los equipos con alimentación fija o con interruptores de corte, se puede bloquear el interruptor en la posición abierta con un candado o con un dispositivo de bloqueo.
Los dispositivos de bloqueo
Existen dispositivos sencillos para bloquear enchufes, interruptores o llaves de paso. Conviene tener algunos en el laboratorio, junto a las etiquetas.
La etiqueta
Se coloca una etiqueta visible en el equipo y en el punto de desconexión, indicando que no debe ponerse en marcha, quién está trabajando y la fecha.
Los equipos con varios usuarios
Si varias personas trabajan a la vez en un mismo equipo, cada una puede colocar su propio candado. El equipo no se reconecta hasta que todas han retirado el suyo.
El agua
En los equipos con agua, como las recortadoras, se cierra la llave de paso y se deja salir la presión que quede en el circuito.
El aire comprimido
En los equipos con aire comprimido, se cierra la entrada de aire y se purga el circuito, para que ninguna pieza se mueva de forma inesperada.
El gas
En los equipos con gas, se cierra la llave del gas y se comprueba que no hay llama ni fugas antes de intervenir.
El calor
Los hornos, las resistencias y los motores se dejan enfriar. El calor acumulado puede causar quemaduras mucho después de apagar el equipo.
Los condensadores
Algunos equipos tienen condensadores que conservan carga eléctrica. El manual indica cuánto esperar o cómo descargarlos de forma segura.
Los muelles y las piezas tensadas
Los muelles comprimidos, las correas tensas o las piezas que pueden caer por su peso se aseguran antes de soltarlas.
La comprobación
Antes de tocar nada, se intenta poner en marcha el equipo con su mando habitual para confirmar que no arranca. Después, el mando se deja en la posición de apagado.
La intervención
Con el equipo consignado, se hace la limpieza, el ajuste o la reparación prevista, siguiendo el manual.
Las pausas
Si la intervención se interrumpe, la consignación se mantiene. El equipo no se deja abierto y conectado mientras nadie lo vigila.
El orden al terminar
Al terminar, se retiran las herramientas y los restos, y se montan todas las tapas y las protecciones.
La retirada de la consignación
Solo la persona que consignó el equipo retira el bloqueo y la etiqueta, después de comprobar que el trabajo ha terminado y que no hay nadie cerca de las piezas móviles.
La reconexión
Se restablecen las energías en orden: el agua, el aire o el gas y, por último, la electricidad.
La prueba
Se pone en marcha el equipo y se comprueba que funciona con normalidad y que sus protecciones actúan como deben.
El aviso de fin
Se informa a los usuarios de que el equipo vuelve a estar disponible.
El registro
Se anotan la intervención, su fecha y quién la hizo en el registro del equipo.
Las intervenciones rápidas
Incluso para una intervención de un minuto, como retirar una pieza atascada, el equipo se para y se desconecta. Muchos accidentes ocurren en esas tareas breves.
La formación en la consignación
Las personas que hacen el mantenimiento deben conocer el procedimiento de consignación y practicarlo. Un procedimiento que nadie conoce no protege a nadie.
Un procedimiento escrito
Un procedimiento escrito y sencillo, adaptado a los equipos del laboratorio, ayuda a que todas las personas consignen los equipos de la misma forma.
Pedidos
Referencia RFM108, cerrojo de seguridad de Ray Foster, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.