PULIDOR CON CAMBIO AUTOMATICO Y VELOCIDAD REGULABE
Las repasadoras pulidoras Ray Foster se equilibran dinámicamente para un funcionamiento suave y silencioso. Calidad para dar servicio y durablidad Más información debajo de la imagen
El acabado como carta de presentación del laboratorio ante la clínica
La pulidora de Ray Foster con cambio automático y velocidad regulable, con la referencia RFPR92, es un equipo para el repasado y el pulido de las prótesis en el laboratorio. Según su ficha, las repasadoras pulidoras de la marca se equilibran dinámicamente para un funcionamiento suave y silencioso. El pulido es la última fase del trabajo y la primera que ve la clínica. En esta página repasamos, de forma general, por qué el acabado es una carta de presentación del laboratorio y cómo cuidarlo.
Lo primero que se ve
Al abrir la caja, el profesional de la clínica ve primero el acabado: el brillo, la limpieza y la ausencia de restos. Esa primera impresión condiciona la valoración del trabajo.
Acabado y función
Un buen acabado no es solo estética: una superficie lisa acumula menos placa, es más cómoda para el paciente y se limpia mejor.
Los criterios del laboratorio
Conviene que el laboratorio defina por escrito qué considera un acabado correcto para cada tipo de trabajo, para que todos trabajen con el mismo criterio.
La revisión final
Antes de embalar el trabajo, una persona revisa el acabado con buena luz y, si hace falta, con lupa: el brillo, las rayas, los restos de pulido y los bordes.
El control del brillo
El brillo se valora con una luz que se refleje en la superficie. Las zonas mates o las rayas finas se ven mejor con la pieza seca.
Los detalles
Pequeños detalles, como una superficie interna limpia, unos bordes redondeados o la ausencia de huellas en el embalaje, marcan la diferencia.
La limpieza
Los restos de pasta de pulir, de piedra pómez o de escayola se eliminan por completo. Una prótesis limpia transmite cuidado.
La desinfección
El trabajo se desinfecta antes del envío según el protocolo acordado con la clínica, y así se indica en la documentación.
El embalaje
Un embalaje limpio, adecuado y que proteja la pieza durante el transporte forma parte de la presentación.
Las normas de presentación
Algunos laboratorios tienen normas sencillas de presentación: el tipo de caja, la forma de colocar la pieza y los documentos incluidos. Facilitan que todos los trabajos salgan iguales.
La identificación
La caja lleva los datos del paciente, de la clínica y del trabajo de forma clara. Los errores de identificación causan retrasos y desconfianza.
La documentación
La documentación que acompaña al trabajo, como la declaración de conformidad de los productos a medida, se entrega completa y legible.
La puntualidad
Un trabajo bien acabado pierde valor si llega tarde. La planificación del laboratorio incluye el tiempo necesario para el acabado.
La comunicación
Cuando un trabajo tiene alguna particularidad, se explica a la clínica por escrito o por teléfono. Una nota breve evita malentendidos.
Las devoluciones
Cuando un trabajo vuelve por un defecto de acabado, se analiza la causa y se corrige. Las devoluciones son una información valiosa.
La opinión de las clínicas
Preguntar de vez en cuando a las clínicas su opinión sobre los trabajos ayuda a detectar aspectos que mejorar.
Los equipos de pulido
Una pulidora estable, con la velocidad adecuada y las ruedas en buen estado, facilita un acabado regular y reduce los trabajos repetidos.
Los materiales de pulido
Las pastas, las ruedas y los cepillos se eligen y se renuevan con criterio. Unos materiales gastados dan peores resultados y alargan el trabajo.
La formación del personal
El pulido es un trabajo de habilidad. La formación y la práctica de las personas que pulen se reflejan directamente en el resultado.
El tiempo dedicado
El acabado requiere su tiempo. Reducirlo para ganar productividad puede salir caro en devoluciones y en imagen.
La coherencia
Una clínica valora recibir siempre la misma calidad. La regularidad del acabado es tan importante como su nivel.
Los trabajos provisionales
Incluso los trabajos provisionales merecen un acabado cuidado. La clínica valora la atención en todos los trabajos, no solo en los definitivos.
Las fotografías
Algunos laboratorios fotografían los trabajos terminados. Las fotografías sirven para el control de calidad, para la comunicación y para mostrar el trabajo del laboratorio.
La imagen del laboratorio
El acabado de cada trabajo contribuye, junto con el trato y la puntualidad, a la imagen que la clínica tiene del laboratorio.
El paciente
Aunque el laboratorio no vea al paciente, su trabajo llega a sus manos y a su boca. Un buen acabado también es una forma de respeto hacia él.
Un esfuerzo compartido
El acabado final depende de todas las fases anteriores. Un buen pulido no corrige un mal modelado, y un buen modelado merece un buen pulido.
La mejora continua
Revisar periódicamente los criterios de acabado, los materiales y los equipos permite mantener e incluso mejorar la calidad con el tiempo.
Pedidos
Referencia RFPR92, pulidora de Ray Foster con cambio automático y velocidad regulable, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.