CERA KEYSTONE CALIBRADA DE 0,5 MM PARA COLAR

CERA KEYSTONE CALIBRADA DE 0,5 MM PARA COLAR

Descrición

CERA KEYSTONE CALIBRADA DE 0,5 MM PARA COLAR

El calor de las manos y de la lámpara al trabajar la lámina de cera

Esta ficha corresponde, según la dirección de la página, a la cera Keystone calibrada de 0,5 mm para colar; el nombre que figura arriba es el que recoge esa dirección. En el catálogo de la tienda aparece también, con la misma denominación, el artículo 465, con la referencia KT1880310. Trabajar una lámina de cera es, en buena parte, saber manejar el calor. En esta página repasamos, de forma general, las fuentes de calor que intervienen y cómo usarlas con criterio.

La cera y el calor: una relación delicada

La cera se ablanda con el calor y se endurece al enfriarse. Esa propiedad permite adaptarla al modelo, pero también hace que se deforme si recibe más calor del necesario o si lo recibe de forma desigual.

El calor de las manos

Las manos son la fuente de calor más suave. Sostener la lámina unos instantes entre los dedos basta, muchas veces, para que se vuelva algo más flexible y se adapte sin agrietarse.

Las manos frías y las manos calientes

No todas las manos tienen la misma temperatura, y la de cada persona cambia a lo largo del día. Por eso cada técnico aprende a reconocer cuándo la cera ha alcanzado el punto adecuado bajo sus propios dedos.

La lámpara de alcohol y el mechero

Algunos laboratorios usan una lámpara de alcohol o un mechero para templar la cera o calentar los instrumentos. Son fuentes de calor intensas que requieren atención continua.

La distancia a la llama

Una lámina fina se calienta muy deprisa. Acercarla demasiado a la llama puede fundir el borde en un instante. Mantener una distancia prudente y mover la lámina evita los puntos de sobrecalentamiento.

El paso rápido por la llama

Cuando se usa la llama, se suele pasar la lámina con un movimiento rápido y continuo, nunca dejándola quieta. Es preferible repetir varias pasadas breves que hacer una sola demasiado larga.

Los calentadores eléctricos de cera

Existen aparatos eléctricos que mantienen la cera o los instrumentos a una temperatura controlada. Permiten un calentamiento más regular y evitan la llama abierta en la mesa de trabajo.

El aire caliente

Algunos técnicos usan aire caliente para templar zonas concretas. Su efecto se extiende con rapidez, por lo que conviene aplicarlo a cierta distancia y durante poco tiempo.

Un calentamiento uniforme

Lo ideal es que toda la lámina se temple por igual. Si una zona se calienta mucho más que otra, la cera se comporta de forma distinta en cada una y la adaptación resulta irregular.

Las señales de que la cera se ha calentado demasiado

Una superficie que brilla en exceso, una lámina que se descuelga por su propio peso o unos bordes que se redondean indican que la cera ha recibido demasiado calor.

La cera enfriada demasiado deprisa

Las ceras pueden conservar tensiones internas si se enfrían bruscamente después de calentarlas. Esas tensiones pueden liberarse más tarde y deformar ligeramente el encerado.

La temperatura de la sala

La temperatura ambiente influye en el comportamiento de la cera. En una sala fresca la lámina tarda más en ablandarse; en una sala cálida se ablanda casi sin ayuda.

El verano en el laboratorio

En los días de calor, las láminas pueden ablandarse incluso dentro del cajón. Guardarlas lejos de ventanas y de equipos que desprenden calor ayuda a mantenerlas en buen estado.

El invierno en el laboratorio

En los meses fríos la cera se vuelve más rígida y se agrieta con más facilidad al doblarla. Dejar la lámina unos minutos a la temperatura de la mesa antes de usarla suele ser suficiente.

La seguridad con la llama

Una llama abierta exige orden: lejos de botellas de alcohol, papeles y otros materiales inflamables, y nunca encendida sin vigilancia. El cabello largo se recoge antes de trabajar.

La ventilación

La cera que se quema desprende humo y olor. Una buena ventilación o un sistema de aspiración en el puesto de trabajo mantienen el aire más limpio.

Los instrumentos calientes

Las espátulas y los instrumentos calentados para trabajar la cera pueden causar quemaduras. Se dejan siempre en un soporte y nunca sobre la mesa o junto a la lámina.

El calor y el grosor calibrado

Una lámina calibrada que se calienta en exceso puede adelgazarse al presionarla, porque la cera blanda fluye bajo los dedos. Templarla lo justo ayuda a conservar el espesor que la hace útil en el encerado.

La organización del puesto de trabajo

Colocar la fuente de calor siempre en el mismo sitio, a un lado de la mesa y lejos de los modelos y de las láminas guardadas, reduce los accidentes y los calentamientos involuntarios. Un puesto ordenado permite trabajar con más calma.

Lo que indica el fabricante

Las indicaciones del fabricante recogen las condiciones de uso de cada cera. Consultarlas ayuda a ajustar la forma de trabajar a ese material concreto.

Fallos comunes con el calor

Los fallos más comunes son dejar la lámina quieta sobre la llama, calentar solo una zona, enfriar la cera de golpe y guardar las láminas cerca de una fuente de calor.

Pedidos

Cera Keystone calibrada de 0,5 mm para colar; para conocer la disponibilidad y el precio, consúltenos. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.

Detalles do produto

Reviews

No reviews
Product added to wishlist
Product added to compare.

iqitcookielaw - module, put here your own cookie law text