CERA KEYSTONE CALIBRADA DE 0,5 MM PARA COLAR
La textura de las láminas de cera: lisas y granuladas
Esta ficha corresponde, según la dirección de la página, a la cera Keystone calibrada de 0,5 mm para colar; el nombre que figura arriba es el que recoge esa dirección. En el catálogo de la tienda aparece también, con la misma denominación, el artículo 465, con la referencia KT1880310. Las láminas de cera para colar no solo se diferencian por su grosor: también por su superficie, que puede ser lisa o tener una textura. En esta página explicamos, de forma general, qué supone cada opción. Esta ficha no indica qué superficie tiene la lámina de este artículo; si necesita saberlo, consúltenos antes del pedido.
Qué se entiende por textura
Una lámina con textura tiene en una de sus caras un relieve fino y regular, como un granulado. Una lámina lisa tiene ambas caras uniformes, sin relieve.
La textura pasa al metal
En el colado a la cera perdida, el metal reproduce la forma de la cera, también su superficie. Una lámina con textura da una pieza colada con esa misma textura en la cara correspondiente.
Las láminas lisas
Una lámina lisa da una superficie uniforme que después se puede pulir. Es la opción habitual cuando se busca un acabado brillante en toda la superficie de la pieza.
Las láminas con textura
Una lámina con textura da una superficie mate y granulada. Algunos técnicos la eligen en zonas amplias donde un acabado así resulta adecuado y donde las pequeñas marcas del uso se notan menos.
Dónde se suele elegir cada una
La elección depende del diseño, de la zona del esquelético y de las preferencias de la clínica y del laboratorio. No hay una regla única: cada caso se decide según lo que se indique en la prescripción.
La textura y el pulido
Una superficie con textura no se pule como una lisa, porque el pulido borraría el relieve. Por eso las zonas texturadas se dejan con su acabado y solo se pulen los bordes y las zonas lisas.
La textura y la higiene
Una superficie con relieve puede retener más restos que una superficie pulida si la textura es profunda. Las indicaciones de limpieza que recibe el paciente tienen en cuenta el tipo de superficie de su prótesis.
El grosor en las láminas con textura
En una lámina con textura, el grosor se mide con cuidado, porque el relieve añade pequeñas diferencias de altura. El calibre que indica el fabricante es la referencia para el trabajo.
Cómo adaptar una lámina con textura sin borrarla
Al adaptar una lámina texturada, se presiona sobre la cara lisa o con un instrumento blando, para no aplanar el relieve. Una presión excesiva con un instrumento duro deja marcas lisas en medio de la textura.
Las uniones entre una zona lisa y otra texturada
Cuando en una misma pieza hay zonas lisas y zonas con textura, el paso de una a otra se cuida para que quede limpio y bien definido.
El revestimiento de las superficies con textura
El revestimiento debe llegar a todos los pequeños huecos de la textura. Una aplicación cuidadosa evita burbujas atrapadas en el relieve, que después aparecerían en el metal.
La limpieza de la pieza colada
Después del colado, la limpieza de la superficie se hace con cuidado para no suavizar en exceso la textura. El procedimiento depende del sistema y del material de cada laboratorio.
La comunicación con la clínica
Si la clínica tiene preferencias sobre el acabado de una zona, conviene que las indique en la prescripción. Así el técnico elige la lámina adecuada desde el principio.
Cómo saber qué tipo de lámina es
El envase y la documentación del fabricante indican si la lámina es lisa o texturada. Si las láminas se guardan fuera de su envase, conviene identificarlas para no confundirlas.
El almacenamiento sin marcas
Las láminas se guardan planas y sin peso encima. La presión de otros objetos puede dejar marcas en la cera, sobre todo en las láminas lisas, y esas marcas pasarían al metal.
La textura en las fotografías del trabajo
Si el laboratorio fotografía los trabajos terminados, las zonas con textura se ven distintas según la luz. Una iluminación lateral suave permite apreciar el relieve sin reflejos fuertes y documentar mejor el acabado.
Las reparaciones de una zona texturada
Si una pieza colada con textura necesita una reparación o un retoque, recuperar el mismo aspecto en la zona reparada puede resultar difícil. Conviene tenerlo en cuenta y comentarlo con la clínica cuando sea necesario.
El aprendizaje con ambos tipos
Trabajar con láminas lisas y con láminas texturadas ayuda al técnico a conocer cómo responde cada una a la presión, al calor y al recorte, y a elegir la más adecuada en cada caso.
Un criterio común en el laboratorio
Muchos laboratorios mantienen un criterio estable sobre cuándo usar cada tipo de lámina. Ese criterio, compartido por todo el equipo, hace que los trabajos tengan un aspecto homogéneo.
Confusiones que conviene evitar
Las confusiones más comunes son mezclar láminas lisas y texturadas en la misma caja, pulir una zona que debía quedar con textura y aplanar el relieve al adaptar la lámina.
Pedidos
Cera Keystone calibrada de 0,5 mm para colar; para conocer la disponibilidad, el precio y el tipo de superficie, consúltenos. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.