ARANDELA RODAMIENTO
RESORTE DE RODAJE, RAY FOSTER,F718, BEARING SPRING BEARING SPRING REPUESTO PARA PARTE DE EJE MOTOR RAY FOSTER
El almacenamiento de las piezas pequeñas de recambio
La arandela de rodamiento de Ray Foster, con la referencia RFF718, es, según su ficha, un resorte de recambio para el eje de los motores de la marca. Arandelas, muelles, tornillos, pinzas o juntas: un laboratorio acumula muchas piezas pequeñas de recambio. Si no se guardan con orden, se pierden o no se encuentran cuando hacen falta. En esta página repasamos, de forma general, cómo organizar su almacenamiento.
Por qué conviene tenerlas
Muchas reparaciones sencillas dependen de una pieza pequeña y barata. Tenerla en el laboratorio evita esperar varios días a un pedido para una reparación de minutos.
Un lugar único
Las piezas de recambio se guardan en un único lugar conocido por todo el equipo, separadas de los materiales de trabajo diario.
Las cajas con compartimentos
Las cajas con compartimentos, transparentes y con tapa, permiten ver el contenido y separar cada tipo de pieza.
Las etiquetas
Cada compartimento se etiqueta con la referencia del fabricante, una descripción breve y el equipo al que corresponde la pieza.
La agrupación por equipo
Algunos laboratorios agrupan los recambios por equipo: todas las piezas de un motor en una caja, las de la recortadora en otra. Así es fácil encontrar todo lo necesario para una reparación.
Las bolsas originales
Las piezas pequeñas suelen llegar en bolsas con su referencia. Guardarlas en su bolsa dentro del compartimento conserva la identificación.
La protección de la humedad
Las piezas metálicas se guardan en un lugar seco para evitar la corrosión. En ambientes húmedos, ayudan las bolsas cerradas.
El inventario
Una lista sencilla, en papel o en el ordenador, con las piezas, sus cantidades y su ubicación permite saber qué hay sin abrir todas las cajas.
Las cantidades mínimas
Para las piezas que se gastan con frecuencia, se fija una cantidad mínima. Cuando se alcanza, se hace el pedido.
El registro de salidas
Cuando se usa una pieza, se anota en la lista. Así el inventario se mantiene al día y se sabe cuántas piezas se consumen al año.
Las piezas sin identificar
Las piezas sueltas sin etiqueta acaban siendo inútiles, porque nadie sabe a qué equipo pertenecen. Se identifican o se desechan.
Las piezas de equipos retirados
Cuando un equipo se retira, sus recambios se revisan. Si no sirven para ningún otro equipo, se retiran también para no ocupar espacio.
La relación con el registro de averías
El registro de averías indica qué piezas fallan con más frecuencia. Son las que conviene tener siempre en el almacén.
El responsable
Una persona se encarga de mantener el orden del almacén de recambios y de revisar periódicamente el inventario.
El ahorro
Un almacén ordenado evita comprar piezas que ya se tenían y reduce el tiempo que los equipos pasan parados.
Los despieces
Junto a las cajas de recambios conviene guardar los despieces de los equipos, con la referencia de cada pieza marcada. Facilitan identificar la pieza correcta al reparar.
Las piezas de desgaste habituales
Las correas, las pinzas, los rodamientos, las escobillas y las juntas son piezas que se desgastan con el uso normal. Son las primeras candidatas a tener en el almacén.
Los tornillos y las tuercas
Los tornillos y las tuercas de los equipos tienen medidas concretas. Guardar algunos de repuesto, separados por medida, evita usar uno equivocado que pueda dañar la rosca.
Las piezas delicadas
Algunas piezas, como los rodamientos o las juntas, se deterioran si se guardan mal. Se conservan en su envase, protegidas del polvo, del calor y de la luz directa.
La caducidad
Las juntas de goma y algunos lubricantes envejecen aunque no se usen. Conviene revisarlos y no guardar existencias para muchos años.
El acceso
El almacén de recambios es accesible para las personas que hacen el mantenimiento, pero no está mezclado con los materiales que se usan a diario en los puestos.
La revisión anual
Una vez al año se revisa el almacén completo: se actualiza el inventario, se retiran las piezas deterioradas o inútiles y se reponen las que faltan.
La relación con el proveedor
Un proveedor que conoce los equipos del laboratorio puede ayudar a definir qué piezas conviene tener y en qué cantidad.
Las piezas en préstamo
Si un laboratorio vecino o un compañero presta una pieza, se anota y se repone cuanto antes. Las piezas prestadas sin registro acaban perdiéndose.
Las fotografías del almacén
Una fotografía de cada caja con su contenido, guardada en el ordenador, ayuda a saber qué hay sin tener que abrirla y a reponer lo que falta.
Las compras agrupadas
Agrupar los pedidos de recambios pequeños reduce los gastos de envío. Una lista de faltas que se revisa cada cierto tiempo facilita esas compras.
La seguridad
Las piezas con bordes cortantes o los muelles comprimidos se guardan de forma que no puedan herir a quien abra la caja.
Un almacén pequeño pero completo
No hace falta un gran almacén: basta con las piezas que de verdad se usan, bien identificadas y en su sitio. Un almacén pequeño y ordenado es más útil que uno grande y desordenado.
Pedidos
Referencia RFF718, arandela de rodamiento de Ray Foster, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.