CUERPO DELANTERO COMPLETO MANDRIL NUEVO
Los contratos de mantenimiento de los equipos: ventajas e inconvenientes
El cuerpo delantero completo para el mandril nuevo de Ray Foster, con la referencia RFF800, es un conjunto de recambio para los equipos de la marca. Cuando un equipo se avería, el laboratorio puede repararlo por su cuenta, llamar a un servicio técnico cada vez o tener contratado su mantenimiento. En esta página repasamos, de forma general, qué son los contratos de mantenimiento y qué ventajas e inconvenientes tienen para un laboratorio.
Qué es un contrato de mantenimiento
Es un acuerdo con una empresa técnica que se compromete a revisar y, según las condiciones, a reparar los equipos del laboratorio a cambio de una cuota periódica.
Los tipos de contratos
Hay contratos que solo incluyen revisiones preventivas, otros que incluyen también la mano de obra de las reparaciones y otros que cubren además las piezas. Cada modalidad tiene un precio distinto.
El mantenimiento preventivo
Las revisiones programadas permiten detectar el desgaste antes de que provoque una avería. Es una de las principales ventajas de un contrato.
Los tiempos de respuesta
Muchos contratos fijan un plazo máximo para atender una avería. Para los equipos críticos, ese compromiso puede ser más valioso que el propio precio.
El coste previsible
Con un contrato, el gasto en mantenimiento se conoce de antemano. Esto facilita el presupuesto y evita el gasto imprevisto de una avería grave.
El coste total
A cambio, la cuota se paga aunque los equipos no fallen. Para equipos fiables y poco usados, el contrato puede salir más caro que pagar cada reparación.
La experiencia del técnico
Un técnico que revisa periódicamente los mismos equipos conoce su historial y sus puntos débiles, y su diagnóstico suele ser más rápido.
Las piezas que se usan
Conviene comprobar qué piezas usará la empresa en las reparaciones y si son las indicadas por el fabricante de cada equipo.
Las exclusiones
Los contratos suelen excluir algunos casos, como los daños por mal uso, los golpes o las piezas de desgaste. Leer esas exclusiones evita malentendidos.
Los equipos incluidos
El contrato debe enumerar los equipos que cubre, con su modelo y su número de serie. Los equipos nuevos que entren en el laboratorio se incorporan por escrito.
La duración y la renovación
Se revisa la duración del contrato, si se renueva automáticamente y con qué plazo de aviso se puede cancelar.
La relación con la garantía
Durante la garantía del fabricante, algunas reparaciones ya están cubiertas. Un contrato que se solape con la garantía puede aportar poco en ese periodo.
El mantenimiento propio
Algunas tareas sencillas, como la limpieza, la lubricación o el cambio de piezas de desgaste, las puede hacer el propio laboratorio. Un contrato no sustituye esos cuidados diarios.
La combinación de modalidades
Muchos laboratorios combinan las dos opciones: contrato para los equipos críticos o complejos y reparación por avería para los equipos sencillos.
Los informes de las revisiones
Un buen contrato incluye un informe de cada visita, con el estado de cada equipo y las recomendaciones. Esos informes se archivan junto al registro del equipo.
La comparación de ofertas
Antes de firmar, se comparan varias ofertas teniendo en cuenta no solo el precio, sino lo que incluye cada una y la experiencia de la empresa con equipos similares.
La comunicación de las averías
El contrato debe indicar cómo se comunican las averías, por teléfono, por correo o con un formulario, y qué información hay que dar para agilizar la intervención.
Los equipos de sustitución
Algunos contratos incluyen un equipo de sustitución mientras se repara el averiado. Para los equipos imprescindibles, es una condición que conviene valorar.
Los recambios en el laboratorio
Aunque exista un contrato, tener algunas piezas de desgaste en el laboratorio puede acortar las paradas, si el contrato permite que el técnico las use.
La documentación técnica
Conviene que el laboratorio conserve los manuales y los despieces de sus equipos aunque tenga un contrato. Facilitan las tareas propias y la comunicación con el técnico.
El historial del laboratorio
El registro de averías de los años anteriores es la mejor base para decidir: muestra cuántas averías hubo, en qué equipos y cuánto costaron.
La evaluación anual
Al final de cada año se compara lo pagado con lo que habrían costado las reparaciones sin contrato, y se valora la calidad del servicio recibido.
La persona de contacto
Conviene que el laboratorio designe a una persona como contacto con la empresa de mantenimiento. Esa persona recibe los informes, coordina las visitas y comprueba que se cumple lo acordado.
Las visitas programadas
Las revisiones preventivas se programan en los días o en las horas de menos trabajo, para que los equipos no falten cuando más se necesitan.
La decisión
No hay una respuesta única: un contrato conviene cuando los equipos son críticos, complejos o muy usados; para el resto, la reparación por avería puede ser suficiente.
Pedidos
Referencia RFF800, cuerpo delantero completo para el mandril nuevo de Ray Foster. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.