RODAMIENTOS DELANTEROS MANDRIL A
El reparto de las tareas de mantenimiento entre el personal del laboratorio
Los rodamientos delanteros para el mandril A de Ray Foster, con la referencia RFS502, son piezas de recambio para los motores de la marca con el mandril de la versión A. En un laboratorio, el mantenimiento de los equipos no puede quedar en manos de nadie en concreto, porque entonces no lo hace nadie. En esta página repasamos, de forma general, cómo repartir las tareas de mantenimiento entre el personal.
Por qué repartir
Cuando las tareas no tienen responsable, se olvidan. Cuando todas recaen en una persona, se acumulan. Un reparto claro asegura que se hacen y que nadie se sobrecarga.
La lista de tareas
El primer paso es hacer una lista de las tareas de mantenimiento, diarias, semanales, mensuales y anuales, equipo por equipo.
Las tareas por equipo
Para cada equipo se indica qué tareas corresponden al usuario, cuáles al responsable y cuáles al servicio técnico. Así no hay dudas en el momento de actuar.
Las tareas del usuario
Las tareas sencillas, como la limpieza diaria, el vaciado de los depósitos o la revisión visual, corresponden a quien usa el equipo cada día.
Los equipos compartidos
En los equipos que usan varias personas, la limpieza y la revisión diaria se asignan por turnos o a la última persona que lo usa en la jornada.
Las tareas del responsable
Las tareas que requieren más conocimiento, como el cambio de las piezas de desgaste o los ajustes, se asignan a una persona formada para ello.
Las tareas del servicio técnico
Las reparaciones eléctricas, las intervenciones complejas y las revisiones que exige el fabricante corresponden al servicio técnico.
El responsable general
Una persona coordina el mantenimiento: comprueba que se hace, gestiona los recambios y mantiene los registros.
Los recambios
Una persona controla las existencias de recambios y avisa cuando hay que reponerlos. Sin ese control, las piezas faltan cuando se necesitan.
La relación con el servicio técnico
Una sola persona actúa como contacto con el servicio técnico. Así la información sobre las averías y las reparaciones no se dispersa.
La documentación
El responsable del mantenimiento mantiene ordenados los manuales, los despieces y las fichas de los equipos.
La formación
Cada persona recibe formación para las tareas que se le asignan. Nadie hace una tarea para la que no está formado.
Las personas nuevas
Cuando llega una persona nueva, se le asignan primero tareas sencillas, que se amplían a medida que conoce los equipos.
Los límites claros
Se indica expresamente qué no debe hacer cada persona. Un usuario no abre un equipo ni cambia piezas si no le corresponde.
Los calendarios
Un calendario visible, con las tareas y sus responsables, recuerda lo que hay que hacer y cuándo.
Las listas de comprobación
Una lista de comprobación para cada tarea periódica ayuda a hacerla completa y de la misma forma, la haga quien la haga.
Las sustituciones
Cuando el responsable de una tarea está ausente, otra persona debe poder hacerla. Por eso conviene que al menos dos personas sepan hacer cada tarea.
Las vacaciones
Antes de los periodos de vacaciones, se revisa quién cubrirá las tareas y se adelantan las que no pueden esperar.
Las rotaciones
Algunos laboratorios rotan las tareas periódicas entre el personal. Así todos conocen los equipos y se reparte el esfuerzo.
Las tareas excepcionales
Las tareas poco frecuentes, como la revisión anual de un equipo o el cambio de un filtro grande, se planifican con antelación y se asignan a una persona concreta.
El registro de lo hecho
Cada tarea realizada se anota con la fecha y la persona que la hizo. Así se sabe qué se ha hecho y qué falta.
La supervisión
El coordinador revisa de vez en cuando que las tareas se hacen correctamente, no solo que se marcan como hechas.
La comunicación de las anomalías
Quien detecta una anomalía al hacer una tarea la comunica al responsable, aunque no le corresponda resolverla.
El tiempo reservado
El mantenimiento necesita tiempo. Reservar unos minutos de la jornada para las tareas asignadas evita que se pospongan.
Las tareas de seguridad
Las comprobaciones de seguridad, como el funcionamiento de las protecciones o de las paradas de emergencia, se asignan a una persona concreta y se registran.
El reparto escrito
El reparto se pone por escrito y se comparte con todo el personal. Lo que solo se acuerda de palabra se olvida con facilidad.
La revisión del reparto
El reparto se revisa cuando cambia el personal, cuando llegan equipos nuevos o cuando se detecta que alguna tarea no se hace.
El reconocimiento
El mantenimiento es un trabajo poco visible. Reconocer su importancia ayuda a que el personal lo haga con cuidado.
Los resultados
Un mantenimiento bien repartido reduce las averías, alarga la vida de los equipos y mejora la seguridad del laboratorio.
Pedidos
Referencia RFS502, rodamientos delanteros para el mandril A de Ray Foster, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.