MOTOR ALTA VELOCIDAD 230V
La limpieza de un motor de banco y de su zona de trabajo, paso a paso
El motor de alta velocidad de Ray Foster con la referencia RFAG03-2 se presenta, según su nombre, en versión de 230 V. La ficha en castellano lo describe como un motor robusto y cómodo de usar, pensado para tareas como la separación de bebederos o el acabado y el pulido de estructuras de aleación de cromo. Un motor que trabaja tanto acumula polvo, restos de abrasivo y de pasta de pulir. En esta página describimos, de forma general, cómo se limpia un motor de banco y su zona de trabajo, paso a paso.
Por qué limpiar el motor
El polvo de metal, de yeso y de abrasivo se acumula en el motor y en su entorno. Un equipo limpio funciona mejor, dura más y es más seguro.
Las instrucciones del fabricante
El manual del motor indica qué partes pueden limpiarse, con qué productos y qué partes no deben tocarse.
La frecuencia
Una limpieza rápida al terminar el trabajo y otra más completa cada cierto tiempo mantienen el motor en buen estado.
El motor apagado
Antes de limpiar, se apaga el motor y se desenchufa, para que no pueda ponerse en marcha por accidente.
La parada completa
Se espera a que el eje se detenga por completo. Un eje que todavía gira puede atrapar un paño o un dedo.
La retirada de las herramientas
Se retiran del mandril las ruedas, las piedras y las fresas, y se guardan en su soporte.
La protección personal
Se usan guantes y, si hay mucho polvo, mascarilla y gafas de protección.
El polvo acumulado
El polvo se retira con un aspirador adecuado o con un paño húmedo. No se sopla con aire comprimido, que lo levantaría y lo metería en el motor.
Los productos de limpieza
Se usan productos suaves, compatibles con los plásticos y los metales del equipo. Los disolventes agresivos pueden dañar la carcasa.
La carcasa
La carcasa se limpia con un paño ligeramente húmedo, sin que caiga líquido en el interior del motor.
La humedad
Se evita limpiar el puesto con cubos de agua o con mucha humedad cerca del motor, que es un aparato eléctrico.
Las rejillas de ventilación
Las rejillas por las que el motor toma aire se mantienen limpias. Si se obstruyen, el motor se calienta más.
El mandril
El mandril se limpia como indica el fabricante, retirando los restos que puedan impedir una buena sujeción de las herramientas.
Los restos de pasta de pulir
Las pastas de pulir dejan restos grasos en las ruedas y en la carcasa. Se limpian con un paño y el producto adecuado.
Las protecciones
Las pantallas y las protecciones transparentes se limpian para que dejen ver bien la pieza.
La lupa y la lámpara
Si el puesto tiene lupa o lámpara, se limpian con un paño suave para no rayarlas.
La aspiración del puesto
Si el motor está conectado a una aspiración, se revisa que la boca de aspiración no esté obstruida.
El cable
Se revisa el cable de alimentación en toda su longitud. Un cable cortado, aplastado o con el aislante dañado no se usa.
El enchufe
Se comprueba que el enchufe está en buen estado y bien sujeto, sin señales de calentamiento.
El interruptor
El interruptor debe funcionar con suavidad y sin fallos. Cualquier anomalía se comunica antes de seguir usando el motor.
Las etiquetas del equipo
Las etiquetas con los datos del motor y las advertencias de seguridad se mantienen limpias y legibles.
La superficie de trabajo
La mesa alrededor del motor se limpia de polvo y de restos, empezando por arriba y terminando por el suelo.
El suelo
El polvo del suelo alrededor del puesto se recoge con aspiración o en húmedo, porque vuelve al aire al pisarlo.
Los residuos
Los restos recogidos se depositan en el recipiente previsto, separando los metales que tengan valor de recuperación.
Las herramientas gastadas
Al limpiar, se aprovecha para revisar las herramientas y apartar las que están gastadas o dañadas.
Las ruedas de trapo
Las ruedas de trapo y de fieltro se guardan protegidas del polvo para que no contaminen el siguiente pulido.
La iluminación del puesto
Un puesto bien iluminado facilita ver el polvo acumulado y limpiarlo bien.
La revisión de las vibraciones
Al volver a poner el motor en marcha, se comprueba que gira sin vibraciones ni ruidos extraños.
La vuelta al trabajo
Antes de empezar de nuevo, se colocan en el mandril solo las herramientas que se van a usar y se comprueba su sujeción.
La limpieza a fondo
Cada cierto tiempo se hace una limpieza más completa, con más detalle en el mandril, las rejillas y la zona del puesto.
El servicio técnico
Las partes internas del motor no se abren para limpiarlas si el fabricante no lo indica. Ese trabajo corresponde al servicio técnico.
El registro
Anotar las limpiezas a fondo y las incidencias observadas ayuda a planificar el mantenimiento.
Los puestos compartidos
En los puestos que usan varias personas, se acuerda quién limpia el motor al terminar.
El lavado de las manos
Al terminar, se lavan las manos, sobre todo después de manipular polvo metálico.
La relación con la seguridad
La limpieza es también un momento para detectar riesgos: cables dañados, protecciones sueltas o herramientas en mal estado.
Los errores frecuentes
Los errores más comunes son limpiar con el motor enchufado, soplar el polvo con aire comprimido y mojar el interior del motor.
Un equipo que dura
Un motor limpio y revisado a menudo trabaja con menos averías y durante más años. Cuando la limpieza forma parte de la rutina, lleva pocos minutos.
Pedidos
Referencia RFAG03-2, motor de alta velocidad de Ray Foster para 230 V. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.