NPX SUPER CR-CO 1KG
Aleación para protesis fija de coronas y puentes en cromo cobalto. Más información debajo de la imagen
La fusión de las aleaciones de cromo-cobalto
NPX Super Cr-Co de Nobilium es, según su ficha, una aleación de cromo-cobalto para prótesis fija de coronas y puentes, y se presenta en un envase de 1 kg. Antes de que el metal llene el molde hay que fundirlo, y esa fase influye en el resultado mucho más de lo que parece. En esta página repasamos, de forma general, cómo se funden en el laboratorio las aleaciones de cromo-cobalto y qué conviene vigilar en cada paso. Las temperaturas, las cantidades y los tiempos de cada aleación los indica siempre su fabricante en las instrucciones de uso.
Por qué el cromo-cobalto exige más calor
Las aleaciones de cromo-cobalto funden a temperaturas claramente superiores a las de las aleaciones nobles. Por eso necesitan fuentes de calor potentes, crisoles adecuados y un revestimiento capaz de soportar el metal. Un calor insuficiente deja el metal espeso y el colado incompleto; un calor excesivo lo oxida y empeora la superficie de la pieza.
Las dos formas habituales de fundir
En el laboratorio dental se emplean sobre todo dos sistemas: la llama de un soplete de gas y oxígeno y el calentamiento por inducción eléctrica. Con los dos se puede colar cromo-cobalto, pero se manejan de forma distinta y exigen hábitos diferentes al técnico.
El soplete de gas y oxígeno
El soplete mezcla un gas combustible con oxígeno. La llama no tiene la misma temperatura en todas sus zonas, y el técnico debe fundir con la parte adecuada, la que aporta calor sin cargar el metal de oxígeno. Mantener la llama a la distancia correcta y moverla de forma regular reparte el calor por todos los lingotes.
La regulación de la llama
Antes de cada sesión se regula la proporción de gas y de oxígeno siguiendo las indicaciones del equipo y de la aleación. Una llama mal regulada puede oxidar el metal o dejarlo contaminado. Las presiones de trabajo se comprueban en los manorreductores y se anotan cuando se encuentra el ajuste que funciona.
La inducción
En los equipos de inducción, una bobina crea un campo electromagnético que calienta el metal desde dentro, sin llama. La fusión suele ser más rápida y más limpia, y la temperatura se reproduce mejor de un colado a otro, porque depende menos de la mano y de la vista del técnico.
La inducción con control de temperatura
Algunos equipos de inducción miden la temperatura del metal o permiten programar la potencia y el momento del colado. Estos sistemas reducen las variaciones entre técnicos, aunque siguen necesitando que el programa sea el adecuado para cada aleación.
El crisol
El metal se funde dentro de un crisol que debe corresponder al tipo de aleación y al equipo. Los crisoles que se usan para cromo-cobalto se guardan separados de los que se emplean con otras aleaciones, para no arrastrar restos de un metal a otro. Un crisol agrietado o muy desgastado se cambia antes del siguiente colado.
La cantidad de metal
La cantidad se calcula a partir del peso del patrón de cera y de los bebederos, teniendo en cuenta la densidad de la aleación, y se añade un margen para el botón de colado. Un metal escaso deja zonas sin llenar; un exceso grande solo alarga la fusión.
El precalentamiento del cilindro
El cilindro de revestimiento debe estar a la temperatura indicada en el momento del colado. Si se enfría mientras se funde el metal, el colado puede salir incompleto, con bordes redondeados o con defectos en las zonas finas.
La coordinación de los tiempos
Por eso se coordina la fusión con la salida del cilindro del horno. El técnico prepara el crisol y los lingotes antes de sacar el cilindro, para que el tiempo entre el horno y la máquina sea el más corto posible.
Cómo se reconoce el punto de colado
Con el soplete, el técnico observa cómo los lingotes pierden su forma, se unen y forman una masa homogénea. Cada aleación muestra en la fusión un aspecto característico, y sus instrucciones describen el signo que indica que el metal está listo. Ese signo se aprende con la práctica y conviene no adelantarse ni retrasarse.
No sobrecalentar
Mantener el metal fundido más tiempo del necesario no mejora el colado. Aumenta la oxidación, puede alterar la composición de la aleación y hace más rugosa la superficie de la pieza, lo que se traduce en más trabajo de acabado.
El fundente
Algunas aleaciones se funden con fundente y otras no. En el cromo-cobalto, el uso del fundente depende de lo que indique el fabricante de cada aleación, y no se generaliza a partir de lo que se hace con otros metales.
El colado
Cuando el metal está listo, la máquina lo lanza al molde por fuerza centrífuga o por presión. El llenado ocurre en fracciones de segundo, y todo lo que se ha preparado antes, del encerado al revestimiento, se decide en ese instante.
El enfriamiento
Después del colado, el cilindro se deja enfriar como indican las instrucciones del revestimiento y de la aleación antes de desrevestir. Un enfriamiento brusco puede introducir tensiones en la estructura.
La seguridad
La fusión implica llamas, metal a muy alta temperatura y una luz intensa. Se trabaja con gafas de protección adecuadas para mirar la fusión, con guantes y con ropa que no arda con facilidad, y las botellas de gas se almacenan y se revisan según la normativa.
La ventilación
Los gases de la combustión y los humos de la fusión se evacúan con una buena ventilación o con la extracción del propio equipo.
El mantenimiento del equipo
Las bobinas, las mangueras, los manorreductores, los sistemas de refrigeración y los crisoles se revisan periódicamente. Un equipo bien mantenido funde de forma más regular.
La práctica
Fundir bien el cromo-cobalto se aprende colando: anotando los ajustes que funcionan, observando el metal en cada colado y revisando las piezas para relacionar cada defecto con su causa.
Pedidos
Referencia NB0129, NPX Super Cr-Co de Nobilium, envase de 1 kg, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.