PINZA MANDRIL AUTO
Maximize the productivity and return of your Foster Dental investment with genuine, US-made Foster accessories
La limpieza de las pinzas del mandril, paso a paso
La pinza para mandril automático de Ray Foster, con la referencia RFF106, es una de las piezas de recambio de los equipos de la marca; su ficha la presenta como un accesorio original Foster. La pinza es la pieza que abraza el vástago de la herramienta y la sujeta mientras gira. Si está sucia o desgastada, la herramienta se suelta o gira descentrada. En esta página describimos, de forma general, cómo se limpia una pinza de mandril, paso a paso. Las indicaciones concretas son las del manual de cada equipo.
Por qué se ensucia
Durante el trabajo, el polvo de pulido, los restos de yeso, de resina y de metal y la humedad del ambiente entran en el mandril. Con el tiempo se acumulan en la pinza y en su alojamiento.
Las señales de una pinza sucia
Las herramientas que se sueltan, que cuesta introducir o que giran con vibración son señales de que la pinza necesita limpieza o revisión.
Con el equipo parado y desconectado
La limpieza se hace con el motor apagado, el eje detenido y el equipo desconectado de la red.
La retirada de la pinza
Si el diseño lo permite, la pinza se retira del mandril siguiendo el manual. Se anota o se fotografía la posición de cada pieza para volver a montarla igual.
La limpieza en seco
Primero se retiran los restos sueltos con un pincel o un cepillo suave. No se usa aire comprimido sin protección, porque dispersa el polvo y puede introducirlo más adentro.
La limpieza de los restos adheridos
Los restos pegados se retiran con un paño o con el producto que recomiende el fabricante. No se usan herramientas que rayen las superficies de la pinza.
El alojamiento
El alojamiento de la pinza en el mandril también se limpia. La suciedad en esa zona impide que la pinza cierre de forma uniforme.
El secado
Después de limpiar, todas las piezas se secan bien. La humedad favorece la corrosión de las superficies metálicas.
La revisión del desgaste
Con la pinza limpia, se observa su superficie interior y sus láminas. Si están deformadas, marcadas o abiertas, la pinza se sustituye.
La lubricación
Algunos mandriles necesitan una pequeña cantidad de lubricante en determinados puntos, según el manual. Un exceso atrae el polvo y empeora el problema.
El montaje
La pinza se vuelve a colocar en su posición exacta, sin forzarla, y se comprueba que el mandril abre y cierra con normalidad.
La prueba con una herramienta
Se introduce una herramienta y se cierra el mandril. Al girar el eje con la mano, la herramienta debe girar centrada y sin juego.
La prueba en marcha
Se pone el motor en marcha a baja velocidad unos segundos, con el técnico fuera de la línea de la herramienta, para comprobar que no hay vibraciones.
La frecuencia
La frecuencia de limpieza depende del uso. En un laboratorio con mucho pulido, una limpieza breve cada semana evita problemas mayores.
Las herramientas limpias
Introducir herramientas limpias en el mandril reduce la suciedad que llega a la pinza. Las herramientas se limpian antes de guardarlas.
El registro
Anotar las limpiezas y los cambios de pinza ayuda a conocer su duración y a tener recambios cuando hacen falta.
La sustitución
Cuando una pinza no recupera su sujeción después de limpiarla, se sustituye por una adecuada para el equipo.
La protección personal
Durante la limpieza se usan guantes, porque los restos de pulido y de metal pueden irritar la piel, y gafas si se cepillan restos que pueden saltar.
Los productos de limpieza
Se usan solo los productos que admite el fabricante. Algunos disolventes dañan las juntas o eliminan lubricantes necesarios para el mecanismo.
Las piezas pequeñas
Las pinzas y sus componentes son piezas pequeñas. Se trabaja sobre una bandeja o un paño claro para no perderlas si caen.
Las pinzas de recambio
Tener una pinza de recambio permite seguir trabajando mientras se limpia o se revisa la otra, y sustituirla enseguida si está desgastada.
Las herramientas dañadas
Una herramienta con el vástago marcado o doblado daña la pinza al introducirla. Las herramientas dañadas se retiran del uso.
La relación con la aspiración
Una buena aspiración en el puesto reduce el polvo que llega al mandril. Mantenerla en buen estado es también una forma de proteger la pinza.
Las fundas y protecciones
Algunos equipos admiten protecciones que cubren el mandril cuando no se usa. Ayudan a que el polvo no entre durante las tareas de otros puestos.
El servicio técnico
Si el mandril sigue sin sujetar bien después de limpiar y cambiar la pinza, el problema puede estar en otras piezas del mecanismo y conviene que lo revise el servicio técnico.
El manual del mandril
El manual indica si la pinza puede retirarse, cómo se desmonta y qué productos admite. Antes de la primera limpieza, conviene leerlo con calma.
La comprobación tras la limpieza
Después de limpiar, se observa durante los primeros trabajos si las herramientas quedan firmes. Si el problema persiste, la pinza está desgastada y hay que sustituirla.
Pedidos
Referencia RFF106, pinza para mandril automático de Ray Foster, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.