INSTRUMENTO CLEOID DISCOID 1600-1
Tallar la anatomía oclusal de una restauración
Una restauración no solo debe rellenar la cavidad: debe devolver al diente su forma, para que muerda bien y se limpie con facilidad. Este instrumento cleoide-discoide 1600-1 de Indensa es un tallador de doble extremo pensado para dar forma a las restauraciones. En esta página repasamos los elementos de la anatomía oclusal que se reproducen al tallar y por qué cada uno es importante.
Por qué reproducir la anatomía
Una superficie oclusal bien tallada distribuye las fuerzas de la masticación, permite que los dientes antagonistas encajen y facilita la autolimpieza. Una superficie plana o mal tallada puede provocar contactos inadecuados.
Las cúspides
Las cúspides son las elevaciones de la cara oclusal. Su altura y su inclinación determinan cómo encajan los dientes al morder y deben respetar las de los dientes vecinos.
Las fosas
Las fosas son las depresiones donde encajan las cúspides de los dientes antagonistas. Tallarlas con la profundidad adecuada permite una oclusión estable.
Los surcos principales
Los surcos separan las cúspides y guían el movimiento de los dientes antagonistas. Se tallan suaves y redondeados, sin bordes afilados que debiliten la restauración.
Las fisuras
Las fisuras son surcos más finos y profundos. En las restauraciones no se reproducen con la profundidad de las naturales, porque debilitarían el material y acumularían placa.
Los rebordes marginales
Los rebordes marginales cierran la cara oclusal por mesial y por distal. Su altura debe coincidir con la del diente vecino para evitar que los alimentos se queden entre ambos.
El reborde oblicuo
En los primeros molares superiores, un reborde oblicuo une dos cúspides a través de la cara oclusal. Reproducirlo da a la restauración una forma natural y refuerza su estructura.
Los molares superiores
Los molares superiores tienen varias cúspides de tamaño desigual y una forma característica. Observar el diente del otro lado de la boca ayuda a reproducir su anatomía.
Los molares inferiores
Los molares inferiores tienen cúspides vestibulares y linguales separadas por surcos bien marcados. Sus fosas reciben las cúspides de los molares superiores.
Los premolares
Los premolares tienen una anatomía más sencilla, con dos o tres cúspides. Aun así, conviene reproducir su forma para mantener la armonía de la arcada.
La profundidad del tallado
Un tallado demasiado profundo reduce el grosor del material y puede debilitarlo. Basta con marcar los surcos y las fosas con suavidad.
La continuidad con el diente
La restauración debe continuar la anatomía del diente sin escalones. Los surcos tallados deben prolongar los del esmalte que los rodea.
Los contactos oclusales
Al terminar, se comprueba la mordida con papel de articular. Los contactos deben repartirse en varios puntos y no concentrarse en una zona alta de la restauración.
Las restauraciones de dos caras
En las restauraciones que afectan a una cara proximal, además de la anatomía oclusal se cuida el reborde marginal y el punto de contacto con el diente vecino.
El material y el tiempo
Cada material tiene su tiempo de trabajo. El tallado se realiza mientras el material permite modelarlo, antes de que endurezca por completo.
La observación de dientes naturales
La mejor escuela de anatomía es la observación: los dientes naturales del propio paciente y los modelos de estudio muestran las formas que hay que reproducir.
Los modelos de anatomía dental
Los modelos de dientes y los atlas de anatomía dental ayudan a estudiar la morfología de cada diente, algo que todo profesional repasa a lo largo de su carrera.
El encerado en el laboratorio
En el laboratorio se reproduce la misma anatomía al encerar coronas y puentes. Los principios son los mismos, aunque los instrumentos y los materiales cambien.
La práctica
El tallado de la anatomía se perfecciona con la práctica. Al principio conviene trabajar despacio y comprobar a menudo la forma obtenida.
La comprobación final
Antes de dar por terminada la restauración, se revisan la forma, los márgenes, los contactos y la comodidad del paciente al morder.
El instrumento adecuado
Un tallador con los extremos en buen estado permite marcar surcos limpios y superficies suaves. Los extremos mellados dejan marcas irregulares en el material.
Los caninos
Los caninos tienen una sola cúspide alargada y una forma característica, con un papel importante en los movimientos laterales de la mandíbula. Sus restauraciones respetan esa forma para no alterar la guía.
Los incisivos
En los incisivos, la anatomía que se reproduce es sobre todo la de los bordes y las caras palatinas o linguales, que participan en los movimientos de avance de la mandíbula.
Las restauraciones extensas
Cuando falta gran parte de la cara oclusal, el propio diente ofrece pocas referencias. El profesional se guía entonces por los dientes vecinos, los antagonistas y el diente del otro lado de la boca.
Indensa
Indensa ofrece instrumental y material para la clínica dental, disponible en nuestra tienda.
Pedidos
Referencia INAS1600-1, instrumento cleoide-discoide 1600-1 de Indensa, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.