LIQUIDO YELLOW STRIPE C-D-E. JUEGO DE 3
Revestimiento de etil-silicato para esqueléticos y parciales de cromo cobalto. Sitema de 3 líquidos Yellow Stripe C-D-EMás información debajo de la imagen
La preparación del puesto antes de revestir
El juego de líquidos Yellow Stripe C-D-E de Nobilium corresponde, según su ficha, al sistema de tres líquidos del revestimiento de etil-silicato de la marca para esqueléticos y parciales de cromo-cobalto. Con un revestimiento de este tipo, una vez que el polvo y los líquidos se juntan, el tiempo corre y no hay margen para buscar utensilios ni para improvisar. En esta página repasamos, de forma general, cómo se prepara el puesto de trabajo antes de revestir, paso a paso, para que la mezcla y el vertido se hagan sin interrupciones. Las proporciones, los tiempos y el orden de los líquidos son siempre los que indica el fabricante en sus instrucciones.
Leer las instrucciones antes de empezar
Antes de la primera mezcla del día, el técnico repasa las instrucciones del sistema: qué líquidos intervienen, en qué orden se combinan, qué proporción se usa para cada trabajo y cuánto tiempo hay para mezclar y verter. En un sistema de varios líquidos, un paso olvidado cambia el resultado.
Comprobar los materiales
Se comprueba que hay polvo suficiente para todos los cilindros previstos, que los líquidos están dentro de su fecha de caducidad y que los envases están bien cerrados y sin restos secos en la boca. Un envase casi vacío se sustituye antes de empezar, no a mitad de la mezcla.
La temperatura de los materiales
Muchos revestimientos se comportan de forma distinta según la temperatura del polvo y de los líquidos. Por eso conviene que los materiales hayan estado en la sala de trabajo el tiempo suficiente para estabilizarse, y no recién sacados de un almacén frío o caliente.
Los recipientes de medida
Se preparan probetas, pipetas o dosificadores limpios y secos, uno para cada líquido si el sistema lo requiere, rotulados para que no se confundan. Un resto de un líquido en el medidor de otro altera la proporción de la mezcla.
La balanza
El polvo se pesa con una balanza fiable, sobre una superficie estable y lejos de corrientes de aire. Se comprueba que marca cero con el recipiente encima antes de añadir el polvo.
La taza y la espátula
La taza de mezcla y la espátula deben estar limpias, secas y sin restos de mezclas anteriores. Si se mezcla al vacío, se comprueba que la tapa cierra bien y que el equipo alcanza el vacío esperado.
El cilindro y el modelo
El modelo encerado, con su cono y sus bebederos ya colocados y revisados, se coloca en su base, y el cilindro o el sistema sin aro se prepara antes de mezclar. Si el aro lleva forro, se coloca y se humedece o no según las indicaciones del sistema.
El vibrador
El vibrador se enciende antes de mezclar, a la intensidad adecuada, para comprobar que funciona y que la superficie está limpia. Durante el vertido no hay tiempo para ajustarlo.
El reloj
Un temporizador visible ayuda a respetar el tiempo de mezcla y el tiempo de trabajo. Se pone en marcha en el momento exacto en que el polvo entra en contacto con el líquido.
El orden del puesto
Cada cosa ocupa un lugar fijo: los líquidos a un lado, el polvo pesado al otro, la taza en el centro y el cilindro junto al vibrador. Un puesto ordenado reduce los movimientos y los errores.
La protección personal
Se trabaja con guantes, gafas y, cuando se manipula el polvo, con protección respiratoria. Los líquidos de base alcohólica se mantienen lejos de las llamas y de los mecheros encendidos.
La ventilación
El puesto de revestido debe estar bien ventilado o contar con extracción, sobre todo cuando se trabaja con líquidos que desprenden vapores.
Varios cilindros seguidos
Cuando se revisten varios cilindros, se pesa el polvo de cada uno por separado y se preparan todos los medidores antes de la primera mezcla. Así cada cilindro recibe la misma proporción.
Las anotaciones
Se anotan el lote del polvo y de los líquidos, la proporción usada y la hora del revestido. Si el colado sale mal, esa información ayuda a buscar la causa.
La limpieza inmediata
En cuanto termina el vertido, la taza, la espátula y los medidores se limpian antes de que el material endurezca. El puesto queda listo para el siguiente trabajo.
El agua y los paños
Junto al puesto conviene tener paños limpios y un recipiente con agua para limpiar enseguida cualquier salpicadura. Un resto de revestimiento que se seca sobre la mesa acaba mezclándose con el trabajo siguiente.
Los imprevistos
Si algo falla durante la preparación, por ejemplo el vacío de la mezcladora o un medidor roto, se resuelve antes de mezclar. Una vez iniciada la mezcla, no hay margen para detenerse sin perder el material.
Un puesto para cada material
Cuando el laboratorio trabaja con revestimientos distintos, ayuda reservar un puesto o unas herramientas para cada sistema. Los restos de un revestimiento pueden alterar el fraguado de otro.
La formación de los técnicos nuevos
Las primeras veces, el técnico que se incorpora prepara el puesto acompañado y sigue una lista de comprobación. Con la práctica, la preparación se convierte en una rutina que apenas lleva unos minutos.
La lista de comprobación
Una lista breve colgada junto al puesto recuerda los pasos: instrucciones, materiales, temperatura, medidores, balanza, taza, cilindro, vibrador, reloj y protección. Repasarla antes de cada sesión evita olvidos.
Pedidos
Referencia NB2005, juego de tres líquidos Yellow Stripe C-D-E de Nobilium, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.