MANDRIL NEGRO
El cambio de una herramienta en el mandril, paso a paso
El mandril negro de Ray Foster, con la referencia RFF030, es una de las piezas de los equipos de la marca. El mandril es la parte del motor que sujeta la herramienta: una fresa, una piedra, un disco o un vástago con una rueda. De su buen uso dependen la precisión y la seguridad del trabajo. En esta página describimos, de forma general, cómo se cambia una herramienta en un mandril, paso a paso. Las indicaciones concretas son las del manual de cada equipo.
Con el motor parado
La herramienta se cambia siempre con el motor apagado y con el eje completamente detenido. Si el equipo lo permite, se desconecta de la red.
La herramienta adecuada
Se elige una herramienta con el diámetro de vástago que admite el mandril. Un vástago más fino o más grueso de lo previsto no queda bien sujeto.
La revisión de la herramienta
Antes de montarla, se comprueba que la herramienta no esté doblada, desgastada ni dañada. Una fresa doblada vibra y puede romperse al girar.
La apertura del mandril
El mandril se abre con el sistema que tenga el equipo: una palanca, una llave o un mecanismo automático. Nunca se fuerza con herramientas no previstas.
La limpieza del alojamiento
Antes de introducir la herramienta, se comprueba que el alojamiento esté limpio. El polvo de pulido o los restos de yeso impiden que la herramienta quede bien asentada.
La introducción del vástago
El vástago se introduce hasta la profundidad que indique el fabricante. Un vástago poco introducido queda mal sujeto y tiende a vibrar.
El cierre
Se cierra el mandril con firmeza. La herramienta no debe moverse si se intenta girar o tirar de ella con la mano.
La comprobación del centrado
Con el motor desconectado, se gira el eje con la mano y se observa la punta de la herramienta: debe girar sin dibujar círculos. Si oscila, se retira y se vuelve a montar.
La prueba en marcha
Se pone el motor en marcha a baja velocidad durante unos segundos, con el técnico fuera de la línea de la herramienta, para comprobar que gira sin vibraciones.
La velocidad de trabajo
Cada herramienta tiene una velocidad máxima. Se elige la velocidad del motor dentro de ese límite y adecuada al material que se trabaja.
La retirada de la herramienta
Al terminar, se para el motor, se espera a que el eje se detenga y se abre el mandril para retirar la herramienta. La herramienta caliente se sujeta con cuidado.
La limpieza del mandril
De vez en cuando, el mandril se limpia de polvo y restos siguiendo el manual. Un mandril sucio sujeta peor y se desgasta antes.
El desgaste
Con el uso, las piezas que sujetan la herramienta se desgastan. Si las herramientas empiezan a soltarse o a girar descentradas, es momento de revisar el mandril.
Los recambios originales
Las piezas del mandril se sustituyen por recambios adecuados para el equipo. Una pieza que no corresponde puede sujetar mal la herramienta.
La protección
Durante el trabajo se usan gafas de protección y se mantiene colocada la protección del equipo. Una herramienta que se suelta puede salir despedida.
La formación
Todos los técnicos que usan el motor aprenden a cambiar las herramientas correctamente. Un mal montaje es una de las causas habituales de vibraciones y roturas.
El orden de las herramientas
Las herramientas se guardan en soportes ordenados por tipo y tamaño. Así se encuentra la adecuada sin rebuscar y no se dañan entre sí.
Las herramientas de vástago largo
Algunas herramientas tienen el vástago más largo para llegar a zonas de difícil acceso. Sobresalen más del mandril y vibran con más facilidad, por lo que se usan a menor velocidad.
Los vástagos con ruedas
Las ruedas pequeñas, los discos y las gomas se montan en vástagos o portadiscos. Se comprueba que el disco esté bien fijado al vástago antes de introducirlo en el mandril.
Las piedras y las gomas nuevas
Las piedras y las gomas abrasivas nuevas pueden tener pequeñas irregularidades. Antes de usarlas en una pieza, se hacen girar unos segundos y se rectifican si es necesario.
Los restos en el vástago
Los restos de pulido o de cera en el vástago de una herramienta impiden que el mandril la sujete bien. Las herramientas se limpian antes de guardarlas.
El calentamiento del mandril
Un trabajo prolongado a alta velocidad puede calentar el mandril. Si se calienta en exceso, se para el equipo y se revisa, porque puede indicar un problema en los rodamientos.
Los ruidos extraños
Un ruido nuevo, como un silbido o un golpeteo, puede anunciar un problema en el mandril o en el eje. Se para el equipo y se busca la causa antes de seguir.
El registro de incidencias
Anotar los problemas del mandril, como herramientas que se sueltan o vibraciones, ayuda al servicio técnico a encontrar la causa y a decidir qué piezas sustituir.
El manual del equipo
El manual indica el diámetro de vástago admitido, la profundidad de inserción y la forma correcta de abrir y cerrar el mandril. Es la referencia ante cualquier duda.
Pedidos
Referencia RFF030, mandril negro de Ray Foster, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.