EMBRAGUE TRASERO CON REVESTIMIENTO
La inspección de las piezas de fricción de un equipo, paso a paso
El embrague trasero con revestimiento de Ray Foster, con la referencia RFF725, es una pieza de recambio de los equipos de la marca. Embragues, frenos y correas transmiten o detienen el movimiento por rozamiento, y con el uso sus superficies se desgastan. En esta página describimos, de forma general, cómo se inspeccionan las piezas de fricción de un equipo de laboratorio, paso a paso. El procedimiento concreto es el que indica el manual de cada equipo.
Qué son las piezas de fricción
Son las piezas que trabajan apoyándose unas contra otras para transmitir el giro o frenarlo. Su eficacia depende del estado de sus superficies y de la presión con la que contactan.
Los síntomas de desgaste
Un equipo que tarda en alcanzar su velocidad, que patina al apoyar una pieza, que hace ruidos al embragar o que huele a quemado puede tener las piezas de fricción desgastadas.
Con el equipo parado y desconectado
La inspección se hace siempre con el equipo apagado, desconectado de la red y frío.
El acceso a las piezas
Se retiran las tapas según el manual, fotografiando la posición de cada pieza antes de soltarla. Algunas piezas solo deben desmontarse en el servicio técnico.
La observación del revestimiento
El revestimiento de fricción debe tener un grosor suficiente y una superficie uniforme. Las zonas muy brillantes, cristalizadas, agrietadas o desprendidas indican desgaste.
El grosor
Si el fabricante indica un grosor mínimo, se mide con un calibre. Por debajo de ese grosor, la pieza se sustituye.
La superficie contraria
También se revisa la superficie sobre la que trabaja el revestimiento. Si está rayada o marcada, puede desgastar rápidamente la pieza nueva.
La contaminación
El aceite, la grasa o el polvo de pulido sobre las superficies de fricción reducen su agarre. Si se encuentran restos, se busca su origen antes de montar piezas nuevas.
Los muelles y los mecanismos de presión
Las piezas de fricción suelen trabajar con un muelle o un mecanismo que las aprieta. Se revisa que funcione y que no esté vencido.
Las correas
Si el equipo transmite el movimiento por correa, se revisa su estado: grietas, desgaste de los flancos o una tensión incorrecta afectan a la transmisión.
La limpieza
Las zonas que se van a montar se limpian según el manual. Las superficies de fricción no se tocan con los dedos manchados de grasa.
La sustitución
La pieza desgastada se sustituye por la referencia indicada para el equipo. Una pieza de fricción de otro modelo puede tener un material o unas medidas distintos.
El montaje
La pieza nueva se monta en su posición exacta, siguiendo las fotografías y el despiece. Se aprietan los tornillos con el par indicado.
La prueba sin carga
Con el equipo cerrado y conectado, se prueba sin herramienta: debe alcanzar su velocidad con normalidad y sin ruidos extraños.
La prueba con carga
Después se prueba con una herramienta y una pieza de práctica, comprobando que el equipo no patina al apoyar la pieza.
El periodo de asentamiento
Algunas piezas de fricción necesitan un breve periodo de uso para asentarse. Durante ese tiempo conviene trabajar con cargas moderadas.
El registro
Se anota la inspección, la pieza sustituida y la fecha en el registro del equipo. Así se sabe cuánto dura cada pieza con el uso del laboratorio.
Las herramientas necesarias
Para la inspección bastan normalmente unas herramientas sencillas: destornilladores y llaves adecuados, un calibre, una linterna, paños limpios y, si el manual lo indica, un producto de limpieza compatible con los materiales de fricción.
La documentación previa
Antes de empezar se consulta el manual y el despiece del equipo. Conviene tener a mano la referencia de la pieza que se podría sustituir para comprobar que coincide con la que está montada.
El orden de las piezas desmontadas
Las piezas que se retiran se colocan sobre una bandeja en el orden en que salen. Así se evitan confusiones al volver a montarlas y no se pierde ninguna arandela ni ningún muelle pequeño.
El polvo del desgaste
Al abrir la zona del embrague suele aparecer polvo procedente del revestimiento. Se retira con un paño o con aspiración, sin soplarlo con aire comprimido, para no dispersarlo por el laboratorio ni respirarlo.
El desgaste irregular
Si el revestimiento se ha gastado más por un lado que por otro, puede haber un problema de alineación o de presión. En ese caso, cambiar solo la pieza no resuelve la causa, y conviene consultar al servicio técnico.
Las holguras del eje
Durante la inspección se comprueba también si el eje que lleva el embrague tiene holgura. Un eje con juego hace que las superficies de fricción contacten mal y se desgasten antes de tiempo.
Los rodamientos cercanos
Los rodamientos que soportan el eje del embrague se revisan girándolos a mano: deben moverse con suavidad, sin puntos duros ni ruidos.
Las fijaciones
Se comprueba que los tornillos, los pasadores y los anillos de retención que sujetan el embrague están en su sitio y bien apretados. Una fijación floja puede provocar vibraciones y un desgaste prematuro.
La frecuencia de las inspecciones
La frecuencia depende del uso del equipo. Un equipo que trabaja muchas horas al día necesita revisiones más frecuentes que uno de uso ocasional; el registro de averías ayuda a fijarla.
Cuándo acudir al servicio técnico
Si la inspección revela daños en piezas que no se pueden sustituir en el laboratorio, o si el equipo sigue patinando después de cambiar la pieza, se acude al servicio técnico.
Pedidos
Referencia RFF725, embrague trasero con revestimiento de Ray Foster, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.