PERIOSTOTOMOS TIPO PRICHARD
Separar y proteger: los separadores en cirugía oral
En cirugía oral, ver bien el campo y proteger los tejidos que no se operan es tan importante como cortar o despegar. Este periostótomo tipo Prichard de Indensa se utiliza para despegar el colgajo y, a menudo, también para mantenerlo separado. En esta página repasamos la función de los separadores y retractores en la cirugía oral y los modelos más habituales.
Por qué separar
Durante la intervención, el colgajo, la mejilla, el labio y la lengua tienden a invadir el campo. Mantenerlos apartados da visibilidad y evita que los instrumentos los lesionen.
Separar sin dañar
Un buen separador aparta los tejidos sin aplastarlos ni desgarrarlos. La presión debe ser la justa y repartirse sobre una superficie amplia.
El apoyo sobre el hueso
Al separar un colgajo, el separador se apoya sobre el hueso, por debajo del periostio, y no sobre el borde del colgajo. Así el tejido queda protegido y no se tensa en exceso.
El periostótomo como separador
Los periostótomos de punta ancha, como el tipo Prichard, se utilizan a menudo para mantener el colgajo separado una vez despegado, apoyados sobre el hueso.
El separador de Minnesota
El separador de Minnesota es un instrumento clásico para apartar la mejilla y el labio. Su forma permite separar ambos a la vez y dar acceso a las zonas posteriores.
El separador de Langenbeck
El separador de Langenbeck tiene una hoja estrecha en ángulo recto con el mango. Es útil para separar los tejidos en zonas estrechas.
El separador de Farabeuf
El separador de Farabeuf tiene dos extremos en ángulo de distintos tamaños. Se utiliza para separar labios y mejillas en distintas zonas de la boca.
El separador de Seldin
El separador de Seldin combina la función de despegar y de separar. Su extremo ancho y curvo se apoya sobre el hueso para mantener el colgajo apartado.
Los separadores de lengua
En las intervenciones en la mandíbula, sobre todo por lingual, la lengua debe protegerse con un separador o con el espejo, para evitar lesiones.
Los abrebocas
Los abrebocas o bloques de mordida ayudan al paciente a mantener la boca abierta en las intervenciones largas, reduciendo la fatiga de la mandíbula.
La comodidad del paciente
Una separación excesiva o prolongada puede causar molestias en las comisuras y los labios. Lubricarlos y relajar la separación en las pausas mejora la comodidad.
El trabajo a cuatro manos
En muchas intervenciones, la asistente sostiene el separador mientras el profesional trabaja con las dos manos. La coordinación entre ambos es esencial.
La visibilidad
Una buena separación, junto con la aspiración y la iluminación, permite ver con claridad el campo quirúrgico, algo imprescindible para trabajar con seguridad.
La protección frente al instrumental rotatorio
Cuando se trabaja con fresas, el separador protege el colgajo y la mucosa de un contacto accidental con el instrumento en movimiento.
La protección de estructuras
En algunas zonas, el separador protege estructuras delicadas, como el nervio mentoniano en la región de los premolares inferiores.
Evitar la tracción excesiva
Tirar con fuerza del colgajo para ganar visibilidad puede desgarrarlo. Si el acceso es insuficiente, conviene ampliar la incisión.
La duración de la separación
Mantener los tejidos separados durante mucho tiempo puede afectar a su irrigación. Relajar la separación de vez en cuando favorece la recuperación.
El material
Los separadores se fabrican habitualmente en acero inoxidable, que soporta la limpieza y la esterilización. Algunos modelos tienen superficies satinadas para reducir los reflejos.
El tamaño adecuado
Los separadores se fabrican en distintos tamaños. Uno demasiado grande tapa el campo; uno demasiado pequeño no protege lo suficiente.
En la caja de cirugía
Una caja de cirugía suele incluir al menos un periostótomo y uno o dos separadores, elegidos según el tipo de intervenciones de la clínica.
Los separadores en implantología
En la colocación de implantes, los separadores mantienen el colgajo abierto mientras se preparan los lechos, protegiéndolo de las fresas y facilitando la visión de la cresta.
Los separadores en la cirugía de terceros molares
En la cirugía de los terceros molares inferiores, el separador protege el colgajo distal y la mejilla, en una zona de acceso difícil y con poca visibilidad.
Los reflejos de la luz
Los separadores de superficie satinada reflejan menos la luz de la lámpara y molestan menos la vista del profesional durante la intervención.
La limpieza durante la intervención
La sangre y los restos que se acumulan en el separador dificultan la visibilidad. La asistente los retira con la aspiración o con una gasa durante la intervención.
La revisión de los separadores
Un separador doblado o con los bordes dañados puede lesionar los tejidos. Revisar su estado después de cada uso permite retirarlo a tiempo.
Indensa
Indensa ofrece instrumental quirúrgico y material para la clínica dental, disponible en nuestra tienda.
Pedidos
Referencia INAS1851-PR3, periostótomo tipo Prichard de Indensa, con precio rebajado en la ficha. Llámenos al +34 91 279 3331 o escríbanos desde la página de contacto.